Durante los últimos cuatro años en los gobiernos de México, hemos observado en los niveles federal, estatales y municipales a infinidad de personas que ostentan cargos de representación popular que son verdaderas basuritas.
Ello se advierte desde la presidencia de la República, pasando por algunos gobiernos estatales y municipales.
Desde que tenemos uso de razón no habíamos visto un fenómeno de esa naturaleza. Son los partidos políticos y los propios ciudadanos quienes seleccionan a personas indeseables como candidatos de muy poca monta –de poca importancia o valor–, corruptos, mediocres y sin preparación para ejercer un cargo público de elección popular, Y son, a la postre, los ciudadanos quienes, por no contar con la información necesaria, eligen a ese tipo de individuos, cuyos electores después de hacerlo se arrepienten de haber votado por tal o cual personaje.
A nivel nacional son millones de ciudadanos los decepcionados por la manera en que se está conduciendo al país, pues vemos claramente que lo llevan al precipicio; peor, incluso, que los últimos once presidentes que ha tenido México.
La columna completa, aquí:
En el gobierno actual mucha basurita, con Claudia Sheinbaum será mejor (msn.com)