Historia de José Ureña
Discreción absoluta.
Si se cumple la instrucción de Claudia Sheinbaum, ningún futuro alto funcionario llamará la atención en el espacio final del Presidente.
Es decir, Andrés Manuel López Obrador tendrá la última semana de su administración para declarar, decir y hacer cuanto quiera.
Nadie le hará sombra en su propósito de dejar una imagen de patriarca de la patria, como es su deseo confeso desde el día de su elección.
-Aspiro a ser el mejor Presidente de la historia -declaró aquella noche de euforia en la Plaza de la Constitución, ante una multitud esperanzada.
No le ha sido necesario culminar el adiós a Palacio Nacional, porque a lo largo del sexenio ha tenido un eterno coro de sicofantes para satisfacción personal.
¿Qué ha pedido Claudia Sheinbaum a su futuro gabinete?
En primer lugar, indica la versión de alguno de sus integrantes, no criticar al gobierno y menos al todavía titular del Poder Ejecutivo.
En segundo lugar, no hacer declaraciones estridentes ni anuncios espectaculares, porque generarían espacios mediáticos y al período sexenal todavía le resta tiempo.
Con una salvedad: se decidió anunciar proyectos y eventos económicos para generar confianza en el gran capital, tarea a la cual están dedicados ella, Rogelio Ramírez de la O (Hacienda), Marcelo Ebrard (Economía) y Juan Ramón de la Fuente (Cancillería).
La columna completa, aquí:
Ordenan al futuro gabinete no hacer olas a López Obrador (msn.com)