Señorío Tlaxcalteca… Armando Contreras no garantiza la imparcialidad
La bala de la censura
Morena y sus aliados continúan con su propósito de querer silenciar todo aquello que no se someta a sus caprichos o tenga una visión distinta de la “transformación”. Lo que hace años enarbolaban como bandera de libertad, hoy censuran y buscan afanosamente apagar las voces críticas porque tienen el control del poder público.
Empezaron por presionar a las letras y expresiones libres, con el pretexto de abrir espacios para los suyos. Hoy, con descarado cinismo, impulsan su reforma en telecomunicaciones, lo cual es un ataque directo a la pluralidad de las ideas, es la bala de la censura que pretende asesinar a la verdad para dar paso a la acostumbrada mentira de un gobierno que quiere imponer su narrativa, controlarlo todo y negar futuro a las nuevas generaciones, aunque éstas todavía no lo vean.
El pretexto fueron los spots del gobierno de Estados Unidos transmitidos en televisión abierta en nuestro país. Bajo el argumento de que su contenido era discriminatorio y xenófobo en contra de los migrantes, los morenistas reeditaron la narrativa de que desde el gobierno se defiende “la no intervención del enemigo extranjero” y, con ello, la soberanía de la Nación. Ante estos hechos, más bien yo diría: dime de lo que presumes y te diré cuántas libertades has eliminado.
Lo paradójico es que la supuesta indignación sobre el trato a quienes son desplazados por el crimen organizado, la pobreza y la falta de oportunidades en sus países de origen, incluido México, viene del gobierno responsable de la muerte de 40 migrantes en Ciudad Juárez, Chihuahua, por negligentes omisiones, el mismo que decidió cerrar el caso para dejar claro su sentido de “justicia y rendición de cuentas”, y que optó por disminuir considerablemente los presupuestos destinados a las áreas de migración.
En su profunda incongruencia, los morenistas intentan hacernos creer, solo con palabras, que “son humanistas”, porque la realidad los desmiente en todos y cada uno de sus actos.
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