Señorío Tlaxcalteca… Una necesaria explicación
Opinión de Martín Ruiz
Si Morena es el partido de la transformación y el que garantiza en la actualidad el triunfo, entonces por qué crear una estructura electoral paralela al partido guinda que responda a un proyecto en especial.
Será que no hay certeza para mantener el control del partido y que en septiembre u octubre se podría registrar el cambio de dirigencia que hoy encabeza la ex diputada local, Marcela González Castillo.
Las preguntas son por los extraños movimientos detectados en los últimos días por parte de la “operadora estrella” del lorenismo Marcela González, quien no deja de llamar y sostener reuniones con ex aspirantes a alcaldes y a diputaciones, presidentes municipales, ex legisladores y todo aquel que haya tenido una relación con Morena o represente un grupo político, con el propósito de pedirles que formen parte de una nueva estructura alterna al partido.
Los que han sostenido ese encuentro, cuentan que son invitados a integrar una red de promoción y de apoyo al actual presidente municipal de Tlaxcala, AlfonsoSánchez García, quien busca convertirse en candidato a la gubernatura de Morena rumbo a los comicios del 2027.
No se sabe sí esa estrategía cuenta con el aval y el respaldo de la mandataria Lorena Cuéllar Cisneros y tampoco se ha precisado para qué se pretende crear una estructura paralela, salvo que Alfonso Sánchez esté considerando junto con su esposa Marcela González una ruptura con Morena y buscar la gubernatura de Tlaxcala a través de otra fuerza política como el Partido Verde Ecologista de México.
Seguramente la dirigencia nacional de Morena desconoce esa acción que apunta y alienta a la división del partido en la entidad, por lo que hace sospechar que González Castillo será relevada de su cargo en septiembre, fecha en que vence el periodo del actual Comité Ejecutivo Estatal y por esa razón pretende tener una red de militantes que apoye el proyecto de su marido, aunque ella ya no controle formalmente la marea guinda.
El segundo semestre del año y los primeros meses del 2026 serán claves para las aspiraciones de los morenistas que buscan la candidatura al gobierno de Tlaxcala, pues los que no logren crecer en su nivel de posicionamiento y de intención de voto prácticamente serán descartados y sólo avanzará en el proceso interno del partido los que tengan un respaldo real del pueblo.
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