¿Dictadura, adentro; subordinación, afuera?
Opinión de
Cuatro caminos. Apuntan a destinos inciertos los intensificados hechos de violencia, corrupción, rupturas internas del régimen y su inclinación al endurecimiento autoritario. Por otro lado, está el apreciamiento de las presiones de Trump, con la confusa celebración de nuestro funcionariado sobre el rol supuestamente de privilegio asignado a nuestro país en el nuevo orden que le impone al mundo la Casa Blanca. Por otro más está el proyecto presidencial de culminar la abolición de las normas y las instituciones de la democracia, inequívoco camino a una dictadura. En el extremo contrario, aparece el llamado de 22 exconsejeros del IFE / INE y magistrados del tribunal electoral a abordar el tema a través del diálogo y el consenso. Y mientras Trump acaba de definir dónde y cómo encajar la pieza mexicana en su rediseño del comercio y la geopolítica del planeta, se abren al menos cuatro caminos. Pero no con rutas dispersas, como las de José Alfredo. Los nuestros podrían confluir en una dictadura dentro, con subordinación a la hegemonía de fuera, en dimensiones hasta hoy desconocidas.
Primera contrarreforma política en más de 60 años. Tras el comedimiento, en buena hora, del lenguaje, el llamado de los 22 se dirige a detener el proyecto de la llamada ‘reforma electoral’ encargada por la presidenta Sheinbaum a Pablo Gómez, que, en realidad, representaría una traumática contrarreforma política promovida por la Presidenta y su partido. De hecho, los firmantes anticipan la agenda de una verdadera reforma político electoral, digna de ese nombre, tendiente, por lo pronto, a enmendar las distorsiones a la vida democrática ya impuestas por la vía de los hechos en los seis años del presente régimen.
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