La violencia, siempre la violencia
Opinión de
Hasta en política juegan mejor los equipos que las selecciones. Florestán.
La sesión de clausura, ayer, de la Comisión Permanente es el colofón de la violenta y rijosa presidencia de Gerardo Fernández Noroña a la que llegó por decisión de Andrés Manuel López Obrador como parte de una estrategia distractora del desastre que fue su gestión presidencial.
A lo largo del primer año de esta legislatura, Noroña nunca se comportó como presidente de tal mesa que, por ley, representa a todos los legisladores. Actuó siempre pendencieramente y como integrante de la bancada del régimen, al servicio de ella y de Morena.
Sus arrebatos, gritos insultos y descalificaciones, su discurso violento y arrogante, fueron la tónica.
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