Señorío Tlaxcalteca… Los lorenistas perdidos y Ana Lilia sumando
Opinión de Martín Ruiz
La división y pleitos entre los suspirantes lorenistas están representando oxígeno puro para el proyecto de la senadora Ana Lilia Rivera Rivera, quien sigue tejiendo fino para lograr los apoyos y conformar las alianzas necesarias para quedarse con la anhelada candidatura de Morena al gobierno de Tlaxcala.
El actual grupo en el poder enfrenta severos pleitos internos, desconfianza, traiciones y desbandada de miembros.
Negar lo obvio y lo evidente sería engañarse, sobre todo cuando las pugnas ya se hicieron públicas, como fue el despido como integrante del Comité Ejecutivo Estatal de Morena de Jacqueline Meneses Rangel hermana del secretario de Educación y aspirante a la nominación del partido guinda, Homero Meneses Hernández, sólo porque se dedicaba a promover el proyecto del aún funcionario estatal.
Tal medida que representa una vulgar venganza resulta incongruente, pues si bien Morena la cesó o como lo quiera usted llamar por apoyar las aspiraciones de su hermano, ese partido sí permite que la dirigente estatal, Marcela González Castillo, sea la coordinadora de las intenciones de su marido el alcalde capitalino, Alfonso Sánchez García, de convertirse en el abanderado a la gubernatura de la entidad, lo cual es una brutal ilegalidad porque rompe el principio de imparcialidad.
Los aspirantes lorenistas y los miembros de ese grupo que detenta el poder están confundidos, desanimados e inquietos porque no hay liderazgo que les indique quién es el favorito o la favorita y muchos menos hay llamados a trabajar unidos para tratar de conservar la hegemonía y garantizar la continuidad.
Están equivocados si creen que la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros será la que impondrá a su sucesor o sucesora. Insisten en no ver a su verdadera adversaria que sin recurrir al alboroto sigue avanzando y sumando grupos y simpatizantes a su proyecto.
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Los lorenistas perdidos y Ana Lilia sumando – Señorio Tlaxcalteca