Otra tragedia sin Fonden
Los gobernadores, quizás con la excepción de Mauricio Kuri, en Querétaro, han quedado exhibidos por su pasmosa falta de reacción ante la tragedia, pocos, o casi ninguno, con lo gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle que incluso el viernes estaba minimizando lo sucedido en Poza Rica. La consecuencia fue que la presidenta Sheinbaum fue recibida casi con rabia por una población abandonada por sus autoridades.
Como siempre fue el plan DNIII del ejército mexicano el que primero llegó para paliar los daños más urgentes, acompañado en esta ocasión por el plan Marina. El único funcionario que pudo explicar en la mañanera de ayer, con lujo de detalles, cómo se había desplegado la institución a su cargo, fue el general secretario Ricardo Trevilla.
La columna completa, aquí: