Señorío Tlaxcalteca… El silencio culposo de Josefina Rodríguez
Opinión de Martín Ruiz
En un país donde la transparencia y la honestidad deberían ser inquebrantables valores del servicio público, el escándalo que envuelve a Josefina Rodríguez Zamora, actual secretaria de Turismo federal, representa no solo un agravio a la confianza ciudadana, sino una afrenta directa a la integridad del gobierno de México.
La investigación publicada por e-consulta Tlaxcala ha destapado, con evidencia irrefutable, las mentiras y falsedades en su currículum vitae oficial, alojado en la página del Gobierno de nuestro país.
Allí, Rodríguez Zamora presume de una maestría en Administración Pública que, según los hallazgos, jamás obtuvo de la Universidad del Valle de Tlaxcala (UVT).
¡Sí Existe! información manipulada, fechas incongruentes y la ausencia total de registros definitivos en la institución educativa y en los sitios oficiales de la Secretaría de Educación Pública de México. Todo apunta a una mentira deliberada que engaña no solo al pueblo de Tlaxcala, sino a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y a toda la nación. Ante esta revelación demoledora, su respuesta ha sido un silencio ensordecedor, confirmando el viejo adagio: “La que calla, otorga”.
Este mutismo culposo es estratégico con desafortunados resultados. La secretaria, cuya ambición por la gubernatura de Tlaxcala es un secreto a voces, ve cómo esta farsa frena en seco sus aspiraciones políticas, incluso con el apoyo evidente, y ahora cuestionable, de la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros. ¿Todos nos preguntamos en Tlaxcala ¿Cómo pretender gobernar un estado cuando se ha mentido sobre las bases mismas de la competencia profesional?. El daño a su imagen es irreparable de aquí al 2026, cuando Morena seleccione a su candidato o candidata para el gobierno tlaxcalteca; Rodríguez Zamora arrastrará esta mancha como una losa.
Su silencio no hace más que amplificar las dudas: ¿acaso teme que cualquier declaración revele más irregularidades? ¿O es que, en su desesperación, prefiere culpar a fantasmas ajenos por un desastre que ella misma ocasionó?
La columna completa, aquí:
El silencio culposo de Josefina Rodríguez – Señorio Tlaxcalteca