Esta izquierda no se va a ir nunca
Opinión de
Nuestra izquierda no sé si es para siempre, pero es, salvo alguna rareza difícil de vislumbrar en este momento, para mucho rato. Vaya, que, si cumpliste los 50, es probable que no veas un cambio de régimen en este país, salvo tal vez en tus últimos años, los de la decadencia.
El comentario viene a cuento porque las derrotas recientes de las izquierdas autoritarias latinoamericanas, las “bolivarianas”, han traído cierta esperanza a los mexicanos de oposición, que son muchos, y que simplemente esperan a una organización partidista que los encabece. El optimismo tiene sus razones. Por supuesto que es alentador el desplome de Evo Morales, corrupto y acusado de abuso de menores, como es alentador que Perú, Ecuador, El Salvador o Argentina se libren de esa epidemia, con todo y los no pocos defectos de sus presidentes. Nada más que no es en esos espejos donde tenemos que mirarnos.
Por supuesto que el sexenio de López Obrador fue una catástrofe para la salud pública, destruida; la educación, aún en manos de trogloditas ideológicos; la seguridad, con ese récord de asesinatos que no puede disimular ninguna “tendencia a la baja”, o la economía, con números malos entonces y, en consecuencia, ahora. Para no hablar de la corrupción, que hace ver los sexenios priistas como un modelo de probidad.
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