La causa de la causa es causa de lo causado
Pero había otras causas que también se habían identificado pero a las que no se les dio la importancia requerida -por razones obvias de la responsabilidad pública-: las organizaciones delictivas contaron con la complicidad del aparato gubernamental en todos sus niveles, y la prueba está todavía a la vista cuando el Cártel de los mariguaneros de Guadalajara en 1984-1985 -que secuestró y asesinó al agente de la DEA, Enrique Camarena Salazar- estaba protegido por la Dirección Federal de Seguridad de la Secretaría de Gobernación.
Y queda una tercera argumentación sobre las causas: el compromiso gubernamental como convicción o como bandera o como demagogia se puede establecer como banderola de compromiso de altos funcionarios de Gobierno y convertir la lucha contra la inseguridad en una causa de la sociedad.
Reducir el tema de la causa sólo a la existencia del abandono público durante muchos sexenios como argumentación para explicar el auge del crimen organizado en zonas territoriales del Estado, sin duda que es válido pero insuficiente.
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