Visibilizando el monstruo
Opinión de
Cuando hablamos de monstruos, imaginariamente nos remitimos a seres deformes, crueles, ajenos a la humanidad.
Pero en la vida real los verdaderos monstruos no viven en los cuentos, sino en lo que hemos construido y aceptado sin cuestionar, están disfrazados de normalidad, escondidos detrás de discursos, sistemas y hábitos que devoran y adormecen la conciencia colectiva.
Esos monstruos tienen muchos rostros: la indiferencia ante la injusticia, la corrupción que se normaliza, la violencia que se justifica, el egoísmo que se disfraza de éxito.
Cada uno de esos monstruos es alimentado por nuestro silencio, resignación, costumbre y hasta beneplácito.
Aceptarlos y reconocerlos con claridad es la única manera como los podemos enfrentar. implica cambiar modelos de conducta, rediseñar objetivos y modificar esquemas sociales y políticos.
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