Oportunismo político: un caso emblemático en Sinaloa
Y ahora sí, entrándole al tema, el cual se concatena precisamente con este hecho (uno más) de violencia, que volvió a poner sobre la palestra pública la crisis de inseguridad que se vive; muy normal y lógico fue que, tras el atentado contra los legisladores, no se hicieran esperar las muestras de solidaridad y una fuerte condena del hecho. Sin embargo, lo que no es aceptable ni debemos normalizar, así se hay vuelto ya una costumbre en el ámbito político, es el oportunismo de quienes, sin el más mínimo pudor, parecen estar ansiosos de que sucedan desgracias para hacerse notar.
Esa lamentable y en muchos casos hasta patológica conducta, es algo ya muy arraigado en nuestra clase política, la cual se manifiesta en diversas variantes. El caso más recurrente de oportunismo político es el de los tránsfugas, que son aquellos que abdican a una militancia y a una ideología (si es que alguna vez la tuvieron), para acomodarse en cualquier otro color partidista donde puedan seguir vigentes.
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