Cuba y FBI: vínculos vergonzantes
Opinión de
La 4t ha hecho de la soberanía una palabra talismán que invoca para todo, la blande como escudo y la usa como marca registrada.
Véase si no en dos asuntos delicados: Cuba y la cooperación binacional con agencias estadunidenses.
La narrativa oficial es confusa y vergonzante:
En el caso de Cuba, la presidenta Sheinbaum se ha enredado al tratar de explicar los envíos de hidrocarburos a la dictadura.
¿Cuántos barriles de combustible se le envían y cuánto dinero representan?
Primero dijo que es una decisión “soberana” de Petróleos Mexicanos; después, que habría que ver “los contratos”, y a la tercera que es ella quien lo determina y que lo hace por “razones humanitarias”.
Lo de Pemex “soberano” es imposible por ser una empresa del Estado, no un tendero caritativo ni un actor autónomo que despache petróleo a Cuba por cuenta propia.
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