La cooperación más allá de la burla
Pero el hecho es real. Los tres países que no participaron en la cumbre, son los tres gobernados por fuerzas de izquierda y son los que mayores y más graves problemas de crimen organizado tienen: México, Brasil y Colombia, con amplios espacios territoriales controlados por los cárteles. En Ecuador, donde comenzaron operaciones militares conjuntas con Estados Unidos, hay que recordar que la penetración de las organizaciones del narcotráfico mexicanas y colombianas es determinante. Fue el ex presidente Rafael Correa el que les abrió la puerta para que operaran en su país a través de acuerdos con grupos de las FARC que eran aliados de esas organizaciones.
En Bolivia, el ex presidente Evo Morales y su movimiento fueron patrocinados e impulsados por los productores de coca: Morales, prófugo de la justicia, acusado entre otros delitos de violación y abuso de niñas menores de edad, sigue siendo protegido por ellos. En Chile y Argentina han entrado, vía relaciones con grupos venezolanos, organizaciones de Colombia y de México. En Perú, en eterna desestabilización política, la presencia del narcotráfico es tan histórica como incontrovertible.
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