La propaganda ya no alcanza
La propaganda está dejando de ordenar la realidad para la mayoría de la población, pasando a ser percibida como un intento de manipulación. Sucedió con el tema de los desaparecidos, donde mediante el reacomodo de bases de datos, como antes lo hicieron con los homicidios dolosos, buscan maquillar la realidad de ese fenómeno que se disparó en este gobierno. Pasa con el manejo de la economía, donde subieron por segundo mes consecutivo los negativos pese al discurso de que las cosas van muy bien.
Estas discusiones de los últimos días mostraron un desacoplamiento entre la narrativa gubernamental y la experiencia cotidiana. El discurso empieza a sonar hueco. La presidenta se pelea contra un comité de la Organización de las Naciones Unidas por las desapariciones forzadas con argumentos que, en cuestión de horas, le responden que son falsos. Y entonces, dobla la apuesta y señala motivos políticos del organismo multilateral para atacar a su gobierno.
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