Señorío Tlaxcalteca… Será mayo el mes definitorio para la sucesión
Señorío Tlaxcalteca… Será mayo el mes definitorio para la sucesión
Opinión de Martín Ruiz
El tiempo, la desorganización y la falta de una convocatoria y reglas claras para elegir al futuro candidato o candidata al gobierno de Tlaxcala ya carcome la credibilidad del proceso interno del partido guinda, porque ya nadie cree que será una encuesta la que determine quién ganará la nominación oficial de Morena, sino el dedo de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo.
De nada sirvió que el pasado 7 de marzo los consejeros nacional de Morena definieron las disque reglas, los plazos (los coordinadores estatales se definirán el 22 de junio, los distritales federales el 3 de agosto, los municipales el 21 de septiembre y los distritales locales el 8 de noviembre) y el método que se usaría para tal propósito, pues en los hechos todo es un desorden.
Han pasado casi dos meses de ese auténtico acto de simulación sin que hasta ahora la dirigencia nacional de Morena haya publicado la convocatoria para llevar a cabo esos procesos y frenar lo que en teoría está prohibido, pero que en términos reales es consentido y alentado, como es el hecho de evitar la promoción de la imagen de los aspirantes mediante espectaculares o anuncios publicitarios en redes sociales o medios masivos, prohibir el uso de recursos públicos para favorecer ciertas candidatura y organizar actos masivos o de campañas de comunicación anticipadas, así como la difusión de información falsa o expresiones que busquen desprestigiar a otros contendientes.
En Tlaxcala la pinta de bardas se mantiene y cada vez con mensaje más claros de la adelantada promoción como es el hecho de leer “El bueno es Alfonso” o si te preguntan “Dulce es la respuesta.
A lo anterior hay que añadir los carteles con la fotografía de la ex diputada federal, Dulce Silva Hernández, los cuales se están colocando en postes, paredes y en los aparadores de ciertos negocios.
Alfonso Sánchez García, el alcalde capitalino y el delfín del lorenismo, sigue recorriendo los 60 municipios de la entidad en eventos masivos organizados por los convenencieros y sumisos presidentes municipales, donde sin ningún rubor y con mucho descaro dejan que el hijo del ex gobernador Alfonso Sánchez Anaya y esposo de la líder estatal de Morena Marcela González Castillo, se promueva sin temor de ser sancionado por el blandengue Instituto Tlaxcalteca de Elecciones.
La senadora Ana Lilia Rivera Rivera no deja de visitar a los tlaxcaltecas, para lo cual sigue efectuando asambleas informativas que le han permitido afianzar el respaldo de los ciudadanos al ubicarse en abril a la cabeza de las preferencias electorales, según los resultados de diferentes estudios de opinión.
Otros aspirantes como el secretario de Finanzas del Estado de México, Oscar Flores Jiménez y el diputado federal de Morena, Raymundo Vázquez Conchas, están esperando la publicación de la mentada convocatoria para inscribirse y, entonces sí, reforzar su promoción y presencia en la entidad.
Sin embargo, es un hecho que cada vez crece la versión que la designación del candidato o la candidata de Morena al gobierno de Tlaxcala será a través de una decisión política que se tomará en la oficina principal de Palacio Nacional.
Obviamente para dar el fallo final se analizarán los resultados de las encuestas, pero sin dejar de asuntos importantes como será sopesar y valorar otros aspectos como el prestigio, los antecedentes, la gobernabilidad, el factor de unidad y el compromiso que se tenga para garantizar la continuidad de la Cuarta Transformación, sobre todo ahora que el partido fundado por AMLO enfrenta una crisis por su vinculación al narco, a la corrupción y a los excesos cometidos por figuras importantes de esa fuerza política.
Pensar que los resultados de las encuestas cambiarán y que algún aspirante crecerá cinco o diez puntos porcentuales en los siguientes 40 días es sencillamente imposible.
Mayo tendría que ser un mes clave, de ahí que es probable que se empiecen a dar señales que indiquen hacia dónde apuntará el dedo de Claudia Sheinbaum para que se registre una “cargada natural” y se sepa si el lorenismo tendrá el aval para mantener la continuidad o si el mando del estado pasará a otro grupo político.
Corre tiempo.
Será mayo el mes definitorio para la sucesión – Señorio Tlaxcalteca