Señorío Tlaxcalteca… Lorenistas se descaran por el delfín
Opinión de Martín Ruiz
La instrucción, por no decir amenaza, para los trabajadores del gobierno estatal es precisa. Deben movilizarse y promover intensamente al delfín, Alfonso Sánchez García, durante los últimos quince días de mayo y los primeros 15 días de junio.
El motivo, es que en esos días las empresas contratadas por Morena y la Presidencia llevarán a cabo el levantamiento de los estudios demoscópicos, cuyos resultados serán determinantes para decidir quién será el candidato o la candidata del partido a la gubernatura de Tlaxcala.
La estructura del gobierno lorenistas y de la mayoría de los 60 ayuntamientos están volcadas a promover y a tratar de posicionar al presidente municipal de Tlaxcala, Alfonso Sánchez, quien en 38 días sabrá si será o no el sucesor de su principal operadora, la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros.
Los estudios de opinión elaborados para medir la intención del voto y el posicionamiento de los aspirantes morenistas confirman que la senadora Ana Lilia Rivera Rivera encabeza las preferencias, razón por la cual en los siguientes días no se escatimarán esfuerzos, recursos públicos y operación para intentar revertir las tendencias.
Ya no existe pudor ni prudencia y mucho menos vergüenza. Sólo con recorrer las dependencias estatales y los juzgados e instalaciones del Poder Judicial se dará cuenta que no hay personal que atienda o desarrolle sus actividades cotidianas, ya que éste se encuentra en su labor de “encuestador” o “promotor” en los municipios, donde su actividad principal es convencer que el hijo de ex gobernador Alfonso Sánchez Anaya es la mejor opción para la gubernatura de la entidad.
Aquellos que se han resistido o se han negado a cumplir con la instrucción que termina siendo una amenaza, están siendo despedidos fulminantemente. Prueba de lo anterior, es que en las próximas horas dejarán de cobrar en la actual administración varios insubordinados, mismos que algunos de ellos laboran en la inútil y pomposa Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno.
Resulta que esa dependencia enfrenta una enorme ceguera que no ve las diversas irregularidades y acciones ilegales que se están cometiendo en el gobierno estatal.
Sí el personal de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno se diera una vuelta por las diez unidades del Instituto de Capacitación para el Trabajo del Estado de Tlaxcala (Icatlax), incluida la oficina principal, se daría cuenta que no hay trabajadores y que éstas prácticamente están vacías desde media semana, ya que los empleados son obligados a promocionar en territorio al delfín de miércoles a domingo.
Pero si lo anterior se les complica o les da flojera a los sabuesos de la mencionada Secretaría , también puede acudir a las instalaciones de la Universidad Politécnica de Tlaxcala (UPTx) o de la Universidad Tecnológica de Tlaxcala (UTT) para corroborar que se replica el mismo fenómeno, con la agravante que al personal directivo y jefes de departamento o área presuntamente se les exige 500 a 1000 pesos de su sueldo para financiar comidas, pago de combustible y otros gastos que se están realizando para la campaña de Alfonso Sánchez, todo bajo la supervisión de su esposa Marcela González Castillo, dirigente estatal de Morena.
La operación de los lorenistas y de los líderes del partido guinda es tan burda y torpe, que es muy similar a la empleaba en los mejores tiempos del PRI, un comportamiento que no está pasando desapercibido por los tlaxcaltecas que poco a poco han dejado de creer en la trillada frase de que los morenistas no mienten, no roban y no traicionan.
Lo interesante es que el descaro es tan irreverente que la oposición parece haber aceptado esa operación ilegal, porque si bien el Instituto Tlaxcalteca de Elecciones está entregado a Morena y al gobierno de Lorena Cuéllar, lo cierto es que nadie está presentando las quejas de esas irregularidades que son francas violaciones a la ley.
Este es un pésimo escenario que hace pensar que los comicios del 2027 serán un absoluto chiquero.