El mapa criminal de la DEA vs el discurso oficial…
Opinión de Isael Pérez Olivier
Mientras la Administración para el Control de Drogas de los Estados Unidos de América, por sus siglas en inglés (DEA), destaca en su mapa criminal la operación de dos grandes cárteles de la droga en Tlaxcala, la administración Cuéllar guarda un silencio sepulcral sobre los resultados del análisis de inteligencia norteamericana, como si se tratara de un pacto de labios sellados entre autoridades locales y los principales generadores de violencia, no solo para hacerlos invisibles al escrutinio de la opinión pública sino también ante los aparatos de inteligencia nacionales e internacionales, sin el menor pudor o remordimiento.
Sí. Damas, caballeros y personas de los géneros no binarios, esta vez no fue el Secretario de Seguridad y Protección Federal Omar García Harfuch, como ocurrió al inicio de la administración de la presidenta Sheinbaum; reporte que, por cierto, fue en el mismo sentido y que con la mano en la cintura desestimó la gobernadora Cuéllar. En esta ocasión fue ni más ni menos que la Agencia Norteamericana encargada de combatir el tráfico y el consumo de drogas ilegales, la que le puso el dedo en la llaga a un gobierno que se niega rotundamente a admitir la realidad y que cada vez que puede, saca a relucir los resultados de sus estudios oficiales sobre violencia e incidencia delictiva, favorables para ellos, aunque inverosímiles para el resto del mundo, incluidos, los gobiernos extranjeros.
Por eso, no es extraño que la embajada de los Estados Unidos, en su sistema de alerta para sus ciudadanos que pretenden viajar a México, mantiene a Tlaxcala con el estatus de “mayor precaución” “por la actividad criminal y la violencia que puede ocurrir en todo el estado”. Y esto, aunque no le guste a Lorena Cuéllar, no es obra de la casualidad, ni gratis. Solo es el resultado de un análisis de inteligencia criminal al más alto nivel internacional, lo que lo hace irrefutable, irrebatible, y por lo tanto, incontrovertible.
Entonces, sí. Algo extraño está pasando al interior del Palacio de Gobierno, donde, al parecer, no solo el temor alimenta ese posible pacto de silencio entre autoridades y delincuentes, que se podría confirmar con el despilfarro de 56.2 millones de pesos para la compra de 10 lujosas camionetas blindadas, cuyo único propósito, es darle seguridad a la familia de la mandataria; sino que además, deja abierta la posibilidad de suponer que algún beneficio deja entre quienes juraron velar por la paz y la tranquilidad de sus gobernados. O al menos, esta es la versión que más fuerza ha tomado en los últimos días en redes sociales, por el escaso desempeño y los nulos resultados de los Secretarios de Gobierno, Luis Antonio Ramírez Hernández y de Seguridad Ciudadana, Alberto Martín Perea Marrufo; pero, sobre todo, por el comportamiento permisivo a la violencia de la propia gobernadora.
¡Claro!. Es obvio que algo anda mal cuando las autoridades callan, o peor aún, cuando salen a negar la operación del crimen organizado, como ya pasó en idénticas ocasiones, mientras los actos criminales y sus inevitables resultados, impactan la vida cotidiana con una larga, y al parecer, interminable estela de sangre y muerte por la disputa de la plaza entre los grandes grupos rivales, y la resistencia que hacen algunas mafias locales.
Así es que, con los datos aportados por la DEA, el discurso oficial de la administración Cuéllar, en el que se niega la operación de los grandes grupos criminales del país, quedó destruido. Aunque siendo justos con Omar García Harfuch, esa información ya se había confirmado con el desmantelamiento de varios narco laboratorios y la captura de algunos objetivos prioritarios identificados como generadores de violencia por el gobierno federal.
Es más, no tengo pruebas, pero tampoco dudas, de que el gobierno de los Estados Unidos tiene muchísima más información sobre las actividades o las omisiones de nuestras autoridades en el combate al crimen organizado. Y quién sabe, pero igual y un día de estos, nos despertamos con la noticia de que, a Don Salvador Ballesteros y a su distinguida esposa, como mínimo el gobierno estadounidense les revocó la Visa de turistas. En fin…
¡Se tenía que decir y se dijo!
Las breves de la semana…
¡Caray!. Solo a los Erazo se les ocurre mandar a sus secuaces a confrontar a los agremiados del sindicato 7 de Mayo, en Ciudad Judicial. Ajá, allá donde se abreva cultura jurídica todos los días. Híjole, pues qué no le basta a la cariñosamente llamada “Mamá Lucha” con haberse embolsado a la mala las cuotas sindicales de once meses que le corresponden al comité seccional. Sí, me refiero a ese comité electo legal y legítimamente, que intenta desconocer y a cuyos integrantes amenaza constantemente con suspenderles sus derechos sindicales. No sé, pero va a llegar el momento en el que su comadre la gobernadora ya no esté dispuesta a brindarle su apoyo y protección. Y entonces sí, quién sabe de a cómo les toque…
Por cierto, una vez que se confirmó la prisión preventiva para Daniel N., en el proceso penal que enfrenta por presuntos delitos contra la salud, su hermana Karina Erazo, obtuvo para él, una licencia “sin goce de sueldo” por los próximos tres meses, con la posibilidad de ampliarlo por un periodo igual. Claro, porque la familia tiene la certeza de que la todopoderosa Lorena, va a sacar muy pronto a ese travieso muchacho de la celda que hoy ocupa…
Que alguien frene la ambición desmedida por los negocios al amparo del poder que hacen y quieren seguir haciendo los funcionarios del grupo Morelos enquistados en el gobierno del estado, pues ahora van por la concesión a 30 años de la disposición final de la basura, a cargo de las partidas municipales para beneficiar a una empresa privada. Sí, tal cual, ahora esos tiburones de los grandes negocios van por la privatización de la basura, cortesía de la 4T…
Hasta la próxima. Y sí los rumores son ciertos, podríamos estar hablando sobre el relevo en la Secretaría General de Gobierno. Y si no, pues, aunque sea de las pésimas obras en la capital del estado, a cargo del alcalde “Pañalón”…