Periodistas, enemigos del Estado Opinión de Isael Pérez Olivier
La administración Cuéllar ya definió sus prioridades para lo que resta de su sexenio. Y no. No es atender la urgente y creciente ola de inseguridad que flagela a los habitantes del estado más pequeño del país ante la operación de diversos grupos criminales que llegaron a Tlaxcala para quedarse. Y le digo que no, porque al gobierno del estado es lo que menos le importa, claro, mientras la mandataria, su familia y su círculo más cercano, mantengan el blindaje que adquirieron con recursos públicos para su protección. Como tampoco les importa solventar las observaciones ante un posible daño patrimonial por más de mil millones de pesos que les detectó la Auditoría Superior de la Federación o el combate a la corrupción. Nada de eso. Si acaso, solo les preocupa poder comprar un nuevo helicóptero para el uso exclusivo de la clase política, y en los últimos días, perseguir a periodistas críticos a su gestión.
Tan es así, que ahora la prioridad es evitar que en los medios de comunicación se hable de los secuestros, feminicidios, ejecuciones, hallazgos de osamentas y cuerpos desmembrados, balaceras, robos con extrema violencia y cobro de piso a empresarios y comerciantes, para rescatar la pésima imagen pública de la mandataria que la posiciona entre los tres peores gobernadores del país. Y para ello, desde el principal pulpito del poder se ha implementado la estrategia de denostar el trabajo informativo de los pocos medios independientes que no forman parte de la lista de raya, a quienes también, se les persigue con campañas de odio en las redes sociales auspiciadas por funcionarios del gabinete legal, y por supuesto, si cualquiera de las dos acciones anteriores no les resultaran efectivas a sus propósitos, pues siempre podrán recurrir, como ya lo hicieron, a las amenazas de “levantones” para quienes no se quieran alinear a la censura que impone Octavio Ortega Velio Mejía, vocero de Lorena Cuéllar Cisneros.
Esas amenazas o actos de intimidación que pretenden coartar la libertad de expresión dejaron de ser un mito y se convirtieron en una realidad. Al menos, para el conductor del noticiero de TELEBYN Puebla, Yair Licona, quien recibió, no una, sino tres veces, la advertencia de que le “bajara a su desmadre” con sus notas porque Octavio Ortega Velio Mejía, ya había dado la indicación de darle un “levantón”. Es más, esas fuentes de alto nivel y credibilidad le confiaron al periodista, que elementos policiacos y otros personajes le seguían los pasos y que ya tenían el número de placas de su vehículo, la dirección de su hogar, lugares que frecuenta y algunas otras rutinas, para ubicarlo tanto en Puebla como en Tlaxcala. Y solo esperaban la orden para actuar.
Sí. Damas, caballeros y personas de los géneros no binarios, esta gravísima situación pone al descubierto la planeación de un atentado orquestado desde el gobierno en contra de un periodista. Lo que no sólo y en sí mismo constituye un delito, sino varios, pues de entrada estamos hablando de amenazas y abuso de autoridad, porque se trata de mensajes enviados por un funcionario del gobierno estatal que utilizando su posición de poder intentó intimidar o perjudicar al periodista. Lo que Licona denunció públicamente a tiempo, porque de no haber sido así, esas amenazas se pudieron haber convertido en privación ilegal de la libertad, lesiones y quizás hasta en homicidio en grado de tentativa, ordenado por un funcionario al mando de Cuéllar.
Lo anterior, no se puede considerar como un hecho aislado, porque casi al mismo tiempo de que el comunicador poblano hiciera la denuncia en su espacio informativo, la Unión de Periodistas del Estado de Tlaxcala presidida por Martín Rodríguez, emitía un posicionamiento en torno a las prácticas ilegales del Secretario de Educación Pública del Estado de Tlaxcala Homero Meneses, quien envalentonado y siguiendo la línea institucional de la confrontación, utilizó su posición de poder para emprender una campaña de descalificación y desprestigio en redes sociales en contra de Edgardo Cabrera, director y destacado columnista del portal de noticias Gentetlx.
¡Ajá!, como seguramente ya lo advirtió Usted, con esta nueva estrategia, el gobierno del estado emprende acciones para descalificar, no solo la información publicada por los reporteros de medios independientes desde el propio discurso oficial, como si eso cambiara la cruel realidad que vivimos; sino también, monta campañas de odio en contra de los comunicadores que se atreven a decir lo que otros callan; y lo más alarmante, es que la administración Cuéllar ya utilizó el recurso de la violencia para tratar de silenciar a toda costa a los periodistas críticos, que dicho sea de paso, en un acto de valentía, lo arriesgan todo por darle a Usted un panorama objetivo de lo que realmente acontece en Tlaxcala.
No sé, y si alguien me pudiera aclarar el punto, se lo agradecería, pero: ¿En los sexenios de Mariano González Zarur o con Marco Antonio Mena Rodríguez, se registró una persecución tan radical a la Libertad de Prensa y a La Libertad de Expresión como en estos últimos años?. Y lo pregunto, porque ahora mismo en Tlaxcala hay en total 30 periodistas incorporados a los Mecanismos de Protección Local y Federal que temen por su integridad física y por su vida. Aclaro, no todos están bajo los esquemas de protección por un temor fundado a Lorena Cuéllar, pero qué podemos esperar si ella y los suyos alientan las campañas de odio, así como las prácticas de intimidación y abuso del poder.pra
Ojalá que la Gobernadora y su gabinete no insistan con el tema de la censura y que eviten la tentación de seguir amedrentando a los periodistas, porque el verdadero enemigo público está en las calles y no en los medios de comunicación. En fin…
¡Se tenía que decir y se dijo!
Las breves de la semana…
Luego de una larga espera y de un proceso manchado por múltiples irregularidades a favor de personajes afines a Morena, este fin de semana inician las campañas de los candidatos a la elección judicial. Por favor, no lo tome a la ligera y revise a detalle los perfiles de cada uno de los que aspiran a ser Ministros, Magistrados y Jueces. Recuerde que estos personajes pueden llegar a tener entre sus manos el destino de su casa, su automóvil, la custodia de sus hijos, su salud o su libertad…
Aunque es posible, también es poco probable que la familia Ortiz deje su feudo en manos de Beatriz Paredes Rangel. En todo caso, si se llegara a concretar el arribo de la exgobernadora a la rectoría del nido de las garzas, sería lo mejor que le pudo haber pasado a la Autónoma de Tlaxcala, desde hace muchísimos años.
Hasta la próxima… Bueno, eso si es que no estoy en la lista negra de Cuéllar