COSA PÚBLICA… Blindados contra la realidad: las prioridades de Morena
Opinión de Albino Rubio Moreno
Si Tlaxcala es realmente un paraíso de seguridad, ¿para qué el blindaje? La respuesta es clara: el discurso oficial choca con la realidad que los ciudadanos viven todos los días.
Las recientes decisiones del gobierno de Tlaxcala han dejado claro que la prioridad de la administración de Lorena Cuéllar Cisneros no es la salud de los ciudadanos, sino la comodidad y seguridad de su círculo cercano. En un estado que se presume como el “más seguro del país”, el gasto de más de 50 millones de pesos en camionetas blindadas para funcionarios de alto nivel resulta una bofetada a la población que diariamente enfrenta carencias.
La incongruencia de la administración estatal no termina ahí. En un acto que ejemplifica el desprecio por el bienestar de los tlaxcaltecas, el espacio que en el gobierno de Marco Mena estaba destinado a la atención médica de pensionados y jubilados ha sido convertido en la sede estatal de Morena. Ahora, donde antes se atendía a personas mayores en especialidades como geriatría, endocrinología y medicina interna, hoy se cocinan estrategias electorales. Con esta decisión, se envía un mensaje contundente: la salud de la gente es prescindible si de fortalecer la maquinaria partidista se trata.
Mientras la clase política se desplaza en lujosos vehículos blindados, los hospitales estatales enfrentan una severa crisis. La falta de medicinas y alimentos, aunado a la escasez de personal médico son problemas que no encuentran solución, a pesar de que impactan directamente a los ciudadanos más vulnerables. En contraste, la administración estatal sigue mostrándose insensible, privilegiando su propio bienestar sobre las necesidades urgentes de la población.
Además, la violencia y la delincuencia no han desaparecido de Tlaxcala. A diario se reportan robos, asaltos y actos de violencia que desmienten la narrativa oficial de seguridad. Sin embargo, en lugar de fortalecer las estrategias de prevención y justicia, se opta por proteger a unos cuantos con camionetas de lujo, dejando a los ciudadanos a merced de la inseguridad y la impunidad. ¿Qué hace más falta, un sistema de salud eficiente o una flotilla de vehículos de alta gama para políticos?
Esto solo confirma lo que muchos tlaxcaltecas han sentido durante estos años: su gobierno los ha abandonado. La brecha entre la ciudadanía y la élite gobernante es cada vez más evidente, y la falta de empatía de las autoridades se hace más descarada. Morena, que alguna vez prometió estar del lado del pueblo, hoy demuestra que su verdadera prioridad es blindarse contra la realidad que ellos mismos han generado.
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