Hay quienes quizá nunca debieron irse…
Por Topitlzin H. Xochitiotzin Ortega.
Cuando hablamos de Don Desiderio Hernández Xochitiotzin, podemos afirmar que su obra plástica es multifacética, su oficio pictórico no es casualidad, tampoco producto de inspiración romántico – burguesa, la obra de Don Desiderio tiene un común denominador, la búsqueda de la verdad a través del Arte, documentada en hechos históricos , es una aproximación y conexión a los ecos de los artistas del pasado, que a través del tiempo han llegado hasta nuestros días, susurros del pasado grabados en la memoria histórica del pueblo Tlaxcalteca y Mexicano, conciencia histórica que permanece, es una de las muchas herramientas que han hecho del Arte un canal comunicativo útil no solo decorativo y vacuo.
Desde el principio de los tiempos, las primeras manifestaciones en el Arte Rupestre, el Hombre primitivo nos habló de su entorno, de todo aquello que le afectó, no sabemos como esos pintores de cuevas y grutas de piedra denominaron ese oficio que nosotros llamamos Arte, escenas de cacería, fenómenos astrológicos, su organización social, las manos pintadas en la piedra, nos enseñaron que el Arte es una máquina del tiempo.
Aceleramos en la línea del tiempo miles y miles de años, evolución de técnica y pensamiento humano, aterrizamos en la época prehispánica, imaginemos a los Tlacuilos (pintores) pintando en los grandes basamentos (que no pirámides) murales, como en Bonanpak, Teotihuacán o Cacaxtla, narrativa muralistica en la que se explicaron a ellos mismos su cosmogonía, su creación, sus mitos y panteón mítico, la justificación de su existencia, porque eran lo que eran. Incluso presagios de su ocaso como humanidad, batallas ceremonias, personajes fantásticos como los Sacerdotes Danzantes de Cacaxtla, el mural de la Batalla o ritual de sacrificio de los Caballeros Pajaro perpetrando por los Calleros Jaguar, los Sacerdotes de Venus con cola de Alacrán, el Arte prehispánico tiene una enorme carga didáctica y también religiosa, el Arte para todos, no solo para una elite privilegiada.
Los herederos de esos Tlacuilos prehispánicos, se encargaron de contarnos en Lienzos, como en el Lienzo de Tlaxcala, la historia de la alianza hispano – tlaxcalteca y la caída de Tenochtitlan, los artistas se convierten en cronistas de nuestra historia!
Con el establecimiento de nuevas formas con los españoles, ocurre un mestizaje artístico, los herederos de los Tlacuilos pintan Conventos franciscanos, hay detalles donde se puede palpar el pulso Indígena y la forma española, Religiosidad y Arte unidos por el sincretísmo Cristiano e Indígena, el Arte como catequesis.
La contra reforma católica y el barroco novohispano quizá relegaron un poco a los Indigenas del oficio del Arte.
Nuestra línea del tiempo nos lleva al siglo XX, toda esa herencia artística histórica aterriza en los Muralistas Mexicanos que, auspiciados por el secretario de educación José Vasconcelos inició la gran corriente muralista mexicana, sello distintivo de México, uno de los más grandes triunfos de la Revolución Mexicana, el Arte y la Historia para el pueblo mexicano, el país se pinta de murales otra vez como en la época prehispánica, los alumnos de Diego Rivera, los alumnos de Frida (los Fridos) el Hospicio Cabañas en Guadalajara, murales en muchos Palacios de gobierno de nuestro México, si, nuestro país es color en los muros!
Y Tlaxcala no fue la excepción, Don Desiderio Hernández Xochitiotzin, embajador de la cultura tlaxcalteca, Benemerito local de la cultura en nuestro estado, proclamado popularmente como el último gran muralista del siglo XX, título adjudicado recién a su fallecimiento el 14 de septiembre de 2007, nos dejó un legado artístico libre de mezquinos copyrights, su causa la búsqueda de la verdad, en sus murales nos enseñó que la historia en México ha sido mal contada, que los Tlaxcaltecas no fueron traidores y si forjadores de México, Don Desiderio el Cronista de la ciudad que insistió hasta lograr que se celebrará la fecha de la Fundación de la ciudad capital, próxima a cumplir el V centenario de su fundación, a quien extrañaremos su crónica el próximo 4 de octubre pues, nadie como él para hablarnos de la historia…
Un memoriam a 18 años de tu partida.
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