Señorío Tlaxcalteca… Crece en Tlaxcala la simpatía por una coalición opositora
Opinión de Martín Ruiz
Algo está pasando en Tlaxcala que los líderes de Morena no están registrando o si lo han detectado, lo están minimizando.
El partido oficialista sigue encabezando las preferencias rumbo a los comicios del 2027, pero la manifiesta disputa por la candidatura al gobierno del estado que sostienen lorenistas y riveristas está empezando a cobrar factura a esa fuerza política que fundó el ex presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.
Hace un año Morena acumulaba un respaldo que rondaba entre el 40 y el 45 por ciento de los tlaxcaltecas con credencial para votar. Hoy esa cifra ha reportado una baja al situarse entre el 32 y 37 por ciento.
Ese movimiento en los números se podría explicar por diferentes razones, toda vez que los ciudadanos han empezado a ver otras opciones al comprobar que Morena replica los mismos vicios de otros partidos políticos, como la imposición de candidatos, el uso de recursos públicos para sus campañas, la intromisión de la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros en el proceso interno y la intención de heredar el cargo a amigos.
Un factor más, gira en torno a la riña que abiertamente y mediáticamente sostiene la mandataria Cuéllar y su delfín Alfonso Sánchez García contra la senadora con licencia Ana Lilia Rivera Rivera y su principal promotor el ex gobernador José Antonio Álvarez Lima. Ambos grupos se pelean por la gubernatura y su supervivencia política.
Esa confrontación ya fue percibida por el imaginario colectivo de la entidad. Unos ciudadanos por decepción, otros por enojo y otros más por hartazgo, han comenzado a dar su respaldo a otras fuerzas como el PRI, el PAN, el PRD y Movimiento Ciudadano, principalmente.
Al principio de este año, 50 por ciento de la población expresó en una encuesta que quería un cambio en el gobierno de Tlaxcala, es decir, las personas se pronunciaron a favor de que otro grupo diferente al de Lorena Cuéllar asumiera el poder a partir de agosto del 2027.
Según los resultados de ese estudio, la cifra de tlaxcaltecas que apoyaba una coalición opositora (PRI, PAN, PRD y Movimiento Ciudadano) apenas si rondaba el 20 por ciento, sin embargo hoy casi el 25 por ciento de los ciudadanos muestran su simpatía por la probable conformación de un bloque de tales características.
Ese porcentaje crece cuando se les pregunta qué tanto apoyaría a esa alianza opositora si la candidata al gobierno fuera la senadora Anabell Ávalos Zempoalteca. Si en los comicios del 2027 salieran unidos PRI, PAN, PRD y Movimiento Ciudadano partirían de un apoyo ciudadano que rondaría los 27 puntos porcentuales, cifra que les permitiría entrar en una zona de competencia contra Morena, sobre todo si el partido oficial sufre una fractura por la imposición de su abanderado o abanderada.
A tres meses del arranque formal del proceso electoral de Tlaxcala, cualquier cosa puede pasar en la renovación de la gubernatura, de ahí que vienen noventa días claves para la oposición en torno a si será capaz o no de conformar una coalición competitiva.
Las condiciones y circunstancias de Morena y sus aliados rumbo a las elecciones para elegir diputados locales no son las mismas que las del 2024 donde prácticamente ganaron todo. Los estudios sobre tendencias revelan que el partido guinda tiene una marcada ventaja en 9 de los 15 distritos locales.
En el resto de las demarcaciones electorales partidos como el PRI, el PAN y el PRD se están metiendo a la pelea, por lo que dependiendo de quiénes sean los candidatos y las fracturas que se registren en Morena se podrá conocer si éste partido terminará cediendo espacios a la oposición.
Los números y las tendencias están cambiando. Los análisis de prospectiva coinciden en que Morena retendrá la gubernatura y el control del Congreso de Estado, pero también empiezan a dejar entrever que la oposición podría aumentar su presencia en el Poder Legislativo y en las presidencias municipales.
La división en Morena y su desaseado proceso interno le están dando oxígeno puro a la oposición.
Crece en Tlaxcala la simpatía por una coalición opositora – Señorio Tlaxcalteca