Señorío Tlaxcalteca… Una vulgar comedia lo sucedido en Casa de
Señorío Tlaxcalteca… Timorata y blandengue la dirigencia nacional de Morena
Opinión de Martín Ruiz
Una cosa quedó clara.
La dirigente nacional de Morena y la presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones, Ariadna Montiel Reyes y Citlalli Hernández Mora, respectivamente, resultaron un fiasco y carecen del liderazgo y de los atributos que se requieren para poner orden en los procesos internos del partido guinda encaminados a designar a los futuros candidatos y candidatas a las gubernaturas.
De nada sirvió que el pasado sábado ambas dirigentes hayan convocado a los cuatro aspirantes morenistas a la coordinación estatal de defensa de la cuarta transformación en Tlaxcala, porque sus llamados a la unidad se los pasaron por el arco del triunfo y lejos de contener la disputa interna, pareciera que recomendaron a los interesados echar gasolina y redoblar el juego sucio que impera en la sucesión gubernamental de ese partido fundado por el ex presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.
La guerra sucia se intensificó en la entidad bajo el control político de Lorena Cuéllar Cisneros, al igual que las descalificaciones entre aspirantes a la candidatura al gobierno de estado y otras ilegales acciones que evidencian que Morena se comporta igual a otros partidos que tanto ha criticado como el PRI, el PAN y el PRD, donde se aplican ciertas artimañas para conservar o conseguir el poder para los amigos y familiares.
Ayer alguien trató de llevar a cabo una “sesuda” estrategia para golpear a la senadora con licencia Ana Lilia Rivera Rivera, para lo cual recurrieron al burdo y pueril plan de pintar bardas con el nombre de la legisladora y con el emblema de otro partido político, con la supuesta intención de enviar el mensaje que la oriunda de Calpulalpan abandonaba Morena para seguir su propósito de ser gobernadora con Movimiento Ciudadano.
Obviamente ese “brillante” plan fracasó inmediatamente porque nadie creyó esa burda y tonta mentira y menos cuando el sábado Ana Lilia Rivera estuvo sentada con los miembros de la dirigencia nacional de Morena, Ariadna Montiel, Citlalli Hernández y Adán Augusto López Hernández, así como los aspirantes a la gubernatura Raymundo Vázquez Conchas, Alfonso Sánchez García y Carlos Augusto Pérez Hernández.
Al tiempo que se daba a conocer las mencionadas bardas apócrifas, se sabía de una reunión que sostuvieron en un conocido restaurante de la ciudad la mandataria Lorena Cuéllar, el ex gobernador y dueño del PAC, Héctor Ortiz Ortiz y el delfín y ex alcalde capitalino Alfonso Sánchez García.
Aunque se negó que el encuentro haya sido para negociar y pactar alianzas rumbo a los comicios locales del 2027, la realidad es que la reunión generó muchos rumores y especulaciones que terminaron por golpear las aspiraciones de Alfonso Sánchez, quien horas más tarde salió a decir que él sólo pasó a saludar.
Después apareció una entrevista del ex gobernador de Tlaxcala, Mariano González Zarur, del que ya no se sabe si es priista o neo morenista, en la cual dejó en claro que la mandataria Cuéllar debe sacar las manos del proceso interno del partido guinda.
El hacendado ex mandatario insistió que gobernador no pone gobernador y recomendó a Lorena Cuéllar concentrarse en cuidar el estado, las finanzas públicas y la correcta ejecución de las obras, en lugar de intervenir en la designación de su sucesor.
El longevo y rancio político sólo le faltó agregar una cosa: que él y su equipo de ex priistas operan a favor de Ana Lilia Rivera, de ahí que sus declaraciones llevaban jiribilla y una dosis de veneno.
Más tarde, el ex diputado federal Raymundo Vázquez Conchas hizo fuertes declaraciones que dejaron muy mal parada a la gobernadora Lorena Cuéllar y a sus funcionarios, pues sostuvo que la administración estatal ha desplegado toda su estructura institucional para favorecer el proyecto de Alfonso Sánchez, en una estrategia que, según él, ya fue denunciada directamente ante la dirigencia nacional del partido.
Sin tapujos, el legislador sostuvo que secretarios de la administración estatal, presidentes municipales, legisladores locales y miembros del Poder Judicial participan activamente en la promoción del ex alcalde capitalino Alfonso Sánchez, un proyecto político que estaría utilizando recursos públicos y la difusión permanente de propaganda para conseguir la nominación oficial de Morena.
«Han usado el poder para construir una candidatura. Por eso hoy (Alfonso Sánchez) es el más conocido, pero también el más rechazado, porque ese posicionamiento se ha logrado mediante presiones y condicionamientos», precisó Ray Vázquez.
Sobre el mensaje atribuido al secretario de Turismo, Fabricio Mena Rodríguez, quien además es cuñado de la mandataria Cuéllar, en el que presuntamente se habla de una estrategia de «mapacheo» para favorecer a Sánchez García, el diputado federal consideró que el contenido constituye una evidencia de la forma en que se pretende incidir en el proceso interno del partido guinda.
«Es una burla a la ley, a la presidenta Claudia Sheinbaum y al pueblo de Tlaxcala», insistió el legislador federal.
«Lorena ya no gobierna, porque ahora hace campaña para imponer a su delfín», concluyó Raymundo Vázquez en una entrevista que ofreció a e-consulta Tlaxcala.
La unidad en Morena y en su proceso interno es una falacia.
Tampoco hay un liderazgo nacional o local que ponga orden y termine con todas las viejas prácticas que en su momento utilizaron el PRI, el PAN y el PRD cuando detentaron el poder.
El fantasma de la división y la fractura en Morena está rondando y sólo es cuestión de tiempo para que aparezca.
Al final Morena está demostrando que tiene y revive los mismos vicios, transas, desperfectos y corrupción que se ha visto en otras fuerzas políticas que han gobernado Tlaxcala.
Resultó la misma gata pero revolcada.
Que tristeza.
Timorata y blandengue la dirigencia nacional de Morena – Señorio Tlaxcalteca