SIN CENSURA… Una heroína, el nuevo Robin Hood, las diputadas ridiculitas y el #FofitoLumbreras
Opinión de Roberto Nava
Son dos actores que a ultimas fechas han ocupado espacios en los principales medios de comunicación y por ende en las benditas redes sociales.
Es el caso de Yeny Charrez es una férrea luchadora social que ha sido, sigue siendo y será, la piedrita en el zapato de la Gobernadora Lorena Cuéllar.
Y a pesar de que al inicio de este gobierno fue designada como titular del Centro de Justicia para las Mujeres, solo que en el par de meses que estuvo en el cargo no lograron disuadirla por los que mandó al diablo al Gobierno del Estado.
Lo cierto es que, no es la primera vez que la activista Charrez sale a dar la batalla ante las injusticias encontradas en su caminar.
Tan ruda ha sido la defensa en situaciones adversas, que a la abogada no le ha temblado la voz ni las acciones correspondientes para al salir a la defensa de mujeres madreadas, personas extraviadas y hasta de periodistas.
El caso de Yeny Charrez es algo nato que ya trae en la sangre.
Lo cierto que con sus acciones han sido una evidente muestra de como se deben hacer las cosas.
Si bien es cierto su actuar no siempre es la forma adecuada, empero, se justifica ante el hartazgo social de un pueblo que está hasta la madre de que le den atole con el dedo en la procuración de justicia.
Ya vimos el último ejemplo, la recuperación de Edith “N” de su captor el poderoso primer regidor de la capital del Estado, quien ni con todo su poder y contactos gubernamentales pudo frenar la búsqueda que se viralizó en redes sociales para lograr recuperar con vida a su esposa después de recibir tremenda madriza.
Y se ve cuando sale a la calle sin temor alguno, sola o acompañada pero siempre decidida en que la justicia se aplique sin distingos, aunque la sombra de la represión sigue viva.
El otro caso es el de Miguel Ángel Covarrubias Cervantes el ex Diputado local, quien ahora anda de defensor de los actos de abuso de autoridad y enarbolando una defensa férrea contra empresas defraudadoras que operan en la entidad y a nivel nacional.
La columna completa, aquí:
Una heroína, el nuevo Robin Hood, las diputadas ridiculitas y el #FofitoLumbreras