Democracia a la Morena
Corresponde ahora a la Suprema Corte y el Tribunal Electoral resolver sobre la validez de las elecciones. Sin embargo, serán probablemente los nuevos integrantes de estos órganos, las mismas personas cuyos nombramientos ahora están siendo cuestionados, quienes resuelvan sobre sus procesos. Es decir, quienes se favorecieron de los acordeones, resolverán sobre la legalidad del uso de acordeones y la validez del proceso.
Para cualquier persona que mire desde fuera el resultado de la elección, hay un serio problema. La Corte Suprema y el Tribunal de Disciplina quedaron integrados totalmente por personas afines al partido en el poder. La Sala Superior del Tribunal Electoral (encargada de decidir controversias sobre las elecciones federales y de gobernadores) igual que las Salas Regionales, estarán conformadas casi en su totalidad por personas afines al gobierno. Esto, además, después de una reforma llena de ilegalidades y una elección en la que participó cerca del 10% de la población (y de esos un importante porcentaje fue a anular sus boletas o no supo cómo votar). Se trata de un proceso viciado por ilegal, lo que resta legitimidad a los nuevos poderes judiciales (partidizados) pero también por la forma en que se construye la legitimidad judicial.
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