Señorío Tlaxcalteca… El aplausómetro de las mamás morenistas
El huachicol judicial contra Héctor de Mauleón
Opinión de
La censura más peligrosa es la que se disfraza de justicia
Hace unas semanas, en estas mismas páginas de El Universal, Héctor de Mauleón publicó una columna de altísimo interés público. En ella documentó la existencia de una posible red de corrupción vinculada al tráfico de huachicol en la Agencia Nacional de Aduanas de México. Uno de los personajes centrales, según lo señalado por De Mauleón, es Juan Carlos Madero Larios, administrador de Operación Aduanera. El texto también refiere un reporte del Centro Nacional de Inteligencia que identifica a Tania Contreras López —quien fue consejera jurídica del gobierno de Tamaulipas y ahora es candidata al más importante tribunal de ese estado— como el vínculo entre el gobierno estatal y Madero Larios, su cuñado.
En un país mínimamente decente, la columna de Héctor de Mauleón habría sido recibida como lo que es: una alerta seria, un recordatorio de los laxos controles que rodean estas absurdas elecciones judiciales. En un país mínimamente decente, se habría exigido una explicación clara sobre el estado de la investigación. En un país mínimamente decente, quienes impulsaron y avalaron la candidatura de Tania Contreras López tendrían que rendir cuentas por esa decisión. Y la propia Contreras estaría obligada a ofrecer explicaciones públicas y convincentes.
Pero no. En el México de la autodenominada Cuarta Transformación, en “el país más democrático del mundo”, ocurrió algo muy distinto: Tania Contreras presentó una denuncia contra El Universal y contra el propio Héctor de Mauleón. ¿El motivo? Haber incurrido, según ella, en “calumnia electoral” y, por si fuera poco, en “violencia política contra las mujeres en razón de género”. Sí, leyó bien: la candidata sostuvo que una columna que la vincula —¡con base en un reporte oficial!— a una red de corrupción aduanera, la afecta por el solo hecho de ser mujer.
La columna completa, aquí: