Los gobernantes autócratas no negocian, en el mejor de los casos, avisan. En eso sí que se parecen la Cuarta Transformación (Morena & aliados) y MAGA (Trump & aliados). Ahora, que si lo que nos avisan nos gusta o no, eso es otra cosa.
En los inicios de un nuevo Gobierno, su gabinete nos “anuncia” el estilo personal de gobernar del presidente en turno. La transición del poder en México dejó muy claro quién es la Presidenta y quién manda.
El equipo de Gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo es totalmente sumiso a las órdenes que vienen desde Palacio (y de Palenque). Así, todo se comunica por la Presidenta en La Mañanera. Para que todo cambie, que nada cambie.
Al igual que CSP, en México, el triunfo electoral de Donald Trump le da el control absoluto del poder en Estados Unidos: Ejecutivo, Legislativo y Judicial (tiene a la Suprema Corte a sus pies). Si bien Trump asume su presidencia hasta el 20 de enero del año próximo, ya gobierna de facto en EU y condiciona una buena parte de la geopolítica en el mundo. Aquí nos tiene con el Jesús en la boca.
Trump no puede aspirar a un tercer mandato, por lo que su presidencia va a estar marcada por un pragmatismo duro y puro. Para que su legado (MAGA) perdure, se valdrá de su equipo de Gobierno. El que avisa no es traidor: Trump va a ser implacable con aquellos que pretendan oponerse a su visión. México no va a ser la excepción, será la regla.
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