El Sinaloa de las ventanas rotas
Opinión de
Así como las estaciones, cada ciclo trae sus detalles. En los temas de gobierno, por ejemplo, hay unos que dejan carreteras y hospitales, estabilidad, y otros que dejan mega deudas, opacidad y desaparecidos. En el Sinaloa actual, Rocha Moya parece haber previsto nubarrones próximos y aprovechando una reforma administrativa parece haber dejado los planos de un completo blindaje para aparentar un legado de gobierno incuestionable. Justo antes de dejar el estado ardiendo, Ruben Rocha Moya dejó encargada en el Congreso del Estado una preocupante iniciativa de ley que facilitará la opacidad y el uso discrecional de los recursos públicos. ¡Más todavía! Su iniciativa que se ha propuesto es una que ataca el acceso a la información, a la transparencia y acrecienta la opacidad, y está muy cerca de ser aprobada por los legisladores de Sinaloa, que en su mayoría son de su mismo grupo y también del Partido Morena. Es una reforma que en lugar de ser un aporte es un obstáculo al acceso a la información pues con ella se ve que desde el mismo gobierno quieren empañar el parabrisas por el que la ciudadanía puede saber de los tejes y manejes del lo que debería ser el buen trabajo del gobierno, sobretodo el gobierno de Rocha Moya, con todas las áreas que deben investigarse, tanto que hasta fuera del país lo requieren. Rubén Rocha Moya, a quien no se le quería ni para candidato a gobernador, abandona a Sinaloa y además cuida que antes todo lo que le puedan investigar tenga blindaje desde el gobierno para no hacer responsable a su administración y a él de una situación muy compleja y lamentable, que es la que define al Sinaloa de hoy en día, y que desde su entorno cercano tiene muchos aspectos criticables que se deben indagar con buena investigación, por los mega prestamos, los aspectos opacos en millonarios contratos de obra pública o en licitaciones otorgadas por cientos de millones a empresas. La fuerte crítica ciudadana y de organizaciones ha llevado a que el Congreso del Estado establezca mesas de diálogo la siguiente semana en las que esperemos si se escuche al pueblo sinaloense, harto y golpeado por el mal gobierno y el crimen organizado.
El gobierno de Rocha deja mucho para auditar, como el contrato que el Sistema DIF Sinaloa adjudicó en marzo a una empresa de reciente creación y registrada ante el IMSS casi el mismo día que salió la convocatoria. Solo ese contrato, uno de muchos, es uno de trescientos cincuenta y seis millones de pesos y es para surtir más de medio millón de despensas y otros alimentos. El gobierno argumentó lo legal de la adjudicación, lo cumplido de los requisitos y de ser el precio más bajo, pero como señalaron críticamente activistas y organizaciones como Iniciativa Sinaloa, el contrato tenía una fuerte apariencia de simulación, ello por su muy mínima plantilla laboral, falta de experiencia comprobable y su recién creación como para manejar un contrato tan grande de un tema tan delicado como el ayudar a los sinaloenses más desfavorecidos en un Sinaloa adolecido de personas que sufren de desplazamiento forzado dentro de la entidad. Cabe hacer mención del detalle de que el Sistema DIF Sinaloa tiene al frente a Eneida Rocha Ruiz, hija de Rocha Moya.
Por la presión ante la fuerza que trae esta nueva Ley de Transparencia para ser aprobada en “fast track”, el legislativo estatal aceptó dar un espacio al diálogo de una propuesta presentada sin parlamento abierto, que ignoró las propuestas de la ciudadanía y que debilita el acceso a la información pública y por tanto a la posibilidad de los sinaloenses de informarse de en qué y cómo usan el recurso público en el gobierno.
Esperemos no sea un diálogo de simulación y sí se piense en el bien de la ciudadanía, pero considerando el estado de las cosas no se prevé lo mejorcito. Porque si la Fiscalía General de la República no estuviera investigando los presuntos nexos de Rubén Rocha Moya improbablemente habrían dado los diputados de Sinaloa esas mesas de diálogo que seguro después usarán los diputados para decir que ellos luchaban en defensa del bienestar del pueblo.
Por bastante rato, Morena en Sinaloa se ha manejado en la idea de que el respaldo presidencial alcanzaba y bastaba para comprar conciencias, minimizar escándalos y administrar silencios. Y mucho de ello así parece haber sido mientras teníamos a AMLO, pero ahora, en el foco internacional y la urgencia que en Washington tienen por éxitos de cara a sus elecciones hacen que las cosas hayan cambiado. El mismo Rocha ha dicho cómo sin importar encuestas internas fue aquella amistad la que le ungió con la candidatura a gobernador. Los hechos parecen decirnos que, si ya no se tiene un blindaje presidencial, hay que dejar un blindaje institucional.
Por lo inmediato próximo lo menos gangrenoso para la dignidad nacional sería que la ropa se lave en casa y no en juzgados estadounidenses, donde poco les importaran redes políticas de nuestro terruño y patria; además del tema de los tratados de comercio que de perderlos mucho sufriría México. Manejar todo al estilo de México si sería lo menos gangrenoso pero no lo más moral, sobre todo con tanto daño a Sinaloa tan solo en los últimos seiscientos y algo de días.
Y días más lleva Sinaloa de haber perdido al periodista Javier Valdez, cobardemente asesinado hoy hace ya nueve años a pasos de su periódico. Triste el Sinaloa nuestro por el que luchaba Javier Valdez.
Al final de los ciclos, los gobiernos pasan y los blindajes se caen, pero permanece lo perdido y lo dañado. Ante tanta inseguridad los sinaloenses al menos merecen transparencia.