Señorío Tlaxcalteca… La demencia que no oculta la campaña ilegal
¿Hipocresía?
Entiendo, queridos lectores, que en gustos se rompen géneros. Entiendo también que puede desagradarnos un tipo de música o un artista, pero lo que me molesta es este aire de superioridad moral que algunos adoptan para desdeñar a un artista, para desdeñar a un género musical o para referirse a todo aquello que no les parece o que no coincide con su manera de pensar, como si fuera algo despreciable, no digno de tomarse en cuenta, algo que no merece ser valorado.
Es ahí donde entramos en el terreno de la doble moral o de la hipocresía. Hay que decirlo con todas sus letras: yo no me atrevería a criticar la letra de las canciones de Bad Bunny si alguna vez canté las de otros artistas que probablemente eran igual de subversivos, de ofensivos o misóginos en su momento. Piense usted tan sólo en los Rolling Stones, clásicos de su época, fantásticos, maravillosos, en activo todavía y una canción como “Brown Sugar”
La columna completa, aquí: