La (nada) graciosa huida
Historia de
La falta de sensibilidad aunada a la ausencia de argumentos para defender su punto de vista ha provocado que los legisladores de Morena y autoridades federales protagonicen actos bochornosos por el caso de Teuchitlán.
No solo están las declaraciones de Gerardo Fernández Noroña (repetidas hasta el cansancio por los voceros de la 4T), la campaña para deslegitimar a las madres buscadoras, la transmisión en uno de los canales oficiales de la entrevista de un pseudo periodista que asegura que “muchos desaparecidos, desaparecieron porque querían’’.
Ayer, cuando la bancada del PRI en la Cámara alta proponía la creación de una comisión legislativa para acompañar las investigaciones sobre Teuchitlán, los senadores de Morena, del Verde y el PT, a una orden de Adán Augusto López, abandonaron la sesión.
Son dos sesiones en las que Morena se niega a debatir el tema; dos sesiones en las que la oposición, a la que tratan de ningunear, saca de su sitio de confort a los legisladores del partido en el poder.
Se supone que los senadores son representantes populares, de los estados, de sus ciudadanos, pero ayer quedó claro que representan al gobierno y que siguen bajo las órdenes del que está que se va que se va, y no se ha ido.
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