Mientras se parta del supuesto de que en el tema hemos avanzado, esa narrativa estará coja, porque la percepción ciudadana, y los hechos, nos muestran que estamos muy lejos de poder garantizar un avance real. Nadie lo esperaba en un mes de gobierno, pero la ciudadanía quiere saber, por lo menos, qué viene. Por lo pronto, no deja de ser notable que esa narrativa ausente en seguridad lo esté también en todos los demás temas.
La presidenta Sheinbaum sigue atrapada en la reforma judicial: nada es más acuciante hoy que la seguridad, pero en la mañanera nuevamente el tema terminó siendo la reforma, una reforma heredada y que la de supremacía constitucional (presentada por Ricardo Monreal y Adán Augusto López) ha enredado aún más. Insistimos en lo dicho ayer: el proyecto del ministro González Alcántara es una salida aceptable para todos los actores de este conflicto y la renuncia de los siete ministros abona además a ese camino. La voluntad política marcará su futuro.
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