Opinión de Jorge Alcocer V.
En la vorágine del atropello corremos el riesgo de perdernos en los asuntos de forma y olvidar el fondo de nuestra oposición a la mal llamada “reforma judicial”. El pleito no es porque la reforma constitucional, y a las leyes electorales, está mal hecha, que lo está. Nos oponemos porque el único objetivo de esos cambios es poner a los impartidores de justicia bajo el control del Poder Ejecutivo. Tomar por asalto al Poder Judicial, para subordinarlo a las necesidades de la 4T, es el motivo de la reforma. Por eso es el pleito.
Habremos de repetir, una y otra vez, los fundamentos de nuestra crítica, hasta que logremos que los ciudadanos los compartan y los hagan suyos. Necesitamos que la mayoría de las personas conozcan y comprendan lo que está pasando con el poder ilimitado que, mediante un fraude a la Constitución, el bloque oficialista detenta en la Cámara de Diputados, y alcanzó en el Senado mediante el chantaje, la amenaza y el soborno a unos cuantos senadores que brincaron a las filas del oficialismo. También debemos buscar que otros ojos en el mundo democrático vean lo que está pasando en México.
No existe en las iniciativas presidenciales que dan pie al atropello el menor atisbo de razón o motivación. Morena y sus aliados fundan su actuar en la abusiva mayoría calificada en las dos Cámaras del Congreso de la Unión y el control de 24 legislaturas locales. Reforman a troche y moche la Constitución y las leyes no porque tengan razón, sino porque tienen la fuerza para imponerse, usando el control vertical de sus legisladores, sujetos a una disciplina sin fisuras.
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Mirador Político: Por eso es el pleito | Jorge Alcocer V. (msn.com)