Señorío Tlaxcalteca… El aplausómetro de las mamás morenistas
No Reelección y Fin al Nepotismo
Desde 2014, la reelección consecutiva ha beneficiado a quienes ya están en el poder, generando condiciones de desigualdad frente a los comicios: dándoles más recursos, más exposición mediática, el control sobre estructuras y beneficios de gobierno para operar, en resumen, más ventajas sobre quienes buscan participar por primera vez. Se dijo que permitir dos periodos seguidos era un ejercicio de rendición de cuentas, pero en la práctica, lo que vimos fue la consolidación de cúpulas que se reparten espacios y frenan el crecimiento de nuevos liderazgos.
Eliminar la reelección inmediata no solo es una medida de equidad electoral, sino también una acción para evitar el desgaste democrático. En muchos casos, el poder acumulado durante un primer mandato permite que quienes buscan reelegirse utilicen recursos públicos para beneficio personal, generando una competencia desigual. Además, cuando las mismas personas permanecen en el cargo por demasiado tiempo, se debilita la participación ciudadana. Esta reforma busca devolver el equilibrio al sistema democrático, evitando que el poder se concentre en unas cuantas manos y garantizando que la voz del pueblo se exprese con mayor libertad en cada elección participando como abanderados y eligiéndolos.
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