Nuevo centro de ataques ¡Y Harfuch, apá?
Opinión de
Lo sucedido ayer por la madrugada en el centro de rehabilitación de Colinas de San Miguel refleja que quizá estamos en otra etapa de la violencia que ocurre en Sinaloa, cuyo epicentro está en Culiacán. De acuerdo con lo dicho por sobrevivientes, el grupo armado iba por todos, sin motivo aparente, pero uno de los rifles se entrampó y optaron por irse; es decir, matar en grupo, de manera masiva sin ver a detalle lo que hizo (si es que algo hicieron) cada uno de ellos. Lo único que hicieron fue preguntar por el dueño, a quien también levantaron de su casa en Camino Real. Esta nueva etapa en la escalada de violencia alarma de manera considerable, pero más aún, la reacción tenue de las autoridades. Nadie fue detenido, y con el antecedente violento, horas después otro grupo (o el mismo) fue a otro centro ligado a la misma persona dueña del centro de Colinas de San Miguel y que fue levantada, donde aparentemente se llevó a varios internos. Esperemos que no se minimicen los hechos y se atiendan con el nivel de respuesta que se necesite, que es el que demanda la ciudadanía.
¿Y Omar García Harfuch, secretario de Seguridad Pública? ¿Que no había dicho la presidenta Claudia Sheinbaum que se iría de Sinaloa hasta que se terminara la narcoguerra, que parece no tener fin, con medio año ya de tiroteos, enfrentamientos, desapariciones, homicidios, robos de vehículos y cuantiosas pérdidas económicas por el cierre de comercios, de antros y vida nocturna en Culiacán? ¿Acaso abandonaron a los sinaloenses a su suerte?
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