Romper el silencio
El argumento para defenderlo fue que la carpeta de investigación en su contra estaba mal integrada y se trataba en realidad de una venganza política por parte del exfiscal de Morelos, Uriel Carmona.
Sin embargo, llamó la atención que el presidente de San Lázaro, Sergio Gutierrez Luna, rompió un acuerdo para permitir que Blanco fuera el último orador en la sesión. De hecho, entró por la puerta trasera del recinto para tener esa participación que no estaba registrada. Lo hizo respaldado por un grupo de diputadas morenistas.
¿A quién le pareció buena idea que el diputado tomara la palabra en tribuna rodeado de legisladoras que gritaban consignas para defenderlo? Si lo que ese día se discutió era únicamente su desafuero, ¿por qué cobijarlo en un espacio tan simbólico? ¿Les consta a quienes orquestaron todo eso que el exgobernador es inocente? ¿Por qué entonces la instrucción para arroparlo desde el poder y enviar esa señal tan vergonzante? ¿Son esas personas quienes hoy legislan con perspectiva de género? Y lo más importante: ¿Escucharon en algún momento a la presunta víctima?
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