¡Terrorismo sigue impune en México!
En México ya quedó atrás la discusión y el debate que ponía en duda que las atrocidades cometidas por el crimen organizado son, en los hechos, actos terroristas.
Y es que a fuerza de que a diario los mexicanos somos testigos de los reiterados actos de terror –cometidos por las bandas criminales–, ya son muy pocos ciudadanos a los que sorprende la barbarie criminal.
Es decir, que las atrocidades diarias son de tal reincidencia que han blindado a no pocos ciudadanos quienes –para bien o para mal–, asumen como cotidiano el riesgo que corren sus vidas al transitar por las calles, a lo largo y ancho de todo el país.
Pero el extremo aparece cuando ese ciudadano que a diario camina por esas peligrosas calles de México, se acostumbra a sortear la violencia y asume que su vida está en juego todas las mañanas; sea cuando sale a trabajar, estudiar o cumplir los deberes básicos, hasta el extremo de que podría llegar el momento de no volver a su casa y nunca más abrazar a sus seres queridos.
Sí, ese terror colectivo y cotidiano ya es parte del día a día de millones de ciudadanos en miles de colonias, municipios y regiones del país.
Y acaso lo peor es que el terrorismo cotidiano, esa incapacidad oficial y de los gobiernos de Morena para contener la violencia criminal, se extiende no sólo al silencio de los medios de comunicación –prensa, radio, televisión y digitales–, sino a una cultura que debía obligar a los opositores a combatir, por todos los medios, a la nueva mafia del poder, entronizada en los gobiernos del Partido Morena.
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