Cinco cosas puso en el radar Trump: declarar emergencia nacional en la frontera sur de Estados Unidos, declarar a los cárteles de la droga organizaciones terroristas extranjeras, llevar a cabo deportaciones masivas de migrantes, amagar con imponer aranceles del 25% a México y Canadá a partir del 1 de febrero y cambiar el nombre del Golfo de México a Golfo de América.
De lo chusco a lo delicado: lo del Golfo no rebasa el terreno de la ocurrencia. Pero en los otros cuatro temas, habrá que tomar en serio sus palabras. Este Trump es distinto al de hace ocho años; el presidente de EU no solo ladra, muerde. Él se ha radicalizado y, de paso, se ha hecho acompañar de personajes aún más radicales que él.
Imponer aranceles, que parece el eje de la negociación que vendrá, pasa por los otros tres asuntos. Los aranceles a exportaciones de productos mexicanos son un amago para obtener victorias en seguridad y migración; que México haga lo que él quiere.
La información completa, aquí: