Señorío Tlaxcalteca… Será mayo el mes definitorio para la sucesión
El Bestiario…El negocio multimillonario de la basura: el último clavo a la 4T en Tlaxcala
Opinión de Edgar García Gallegos
El Bestiario…El negocio multimillonario de la basura: el último clavo a la 4T en Tlaxcala
El gobierno de Lorena Cuéllar estaría a punto de consumar su propio epitafio político con un proyecto que pretende concesionar el manejo de la basura a 30 años, cuando su mandato es de seis. Una jugada que traiciona los principios de la 4T, desafía a Claudia Sheinbaum y anticipa la sucesión con escándalo.
La trampa de los 30 años.
En un acto que raya en la desfachatez institucional, el gobierno de Tlaxcala busca conceder por tres décadas —¡30 años!— el control de los residuos sólidos urbanos a una empresa privada. Esto, cuando ni la administración estatal, ni los gobiernos municipales actuales estarán en funciones más allá de seis y tres años, respectivamente.
La ecuación es clara: un poder efímero no puede hipotecar el futuro de generaciones enteras. Pero a los operadores del clan de foráneos eso parece no importarles. Contravienen no solo la lógica democrática, sino los propios lineamientos que Claudia Sheinbaum ha marcado para la nueva era de la 4T: transparencia, rendición de cuentas y fin de los negocios turbios.
Mientras los ciudadanos apenas se enteran, los hilos del poder se movieron en Tlaxcala capital, en una reunión a puerta cerrada entre miembros del gabinete lorenista, legisladores locales y operadores políticos. Ahí se delineó el negocio de la basura. No estuvo la número uno, pero sí el número dos. Pedro Picapiedra y El Talibán de los de fuera, encabezaron la estrategia.
Una política —bautizada por sus pares morenistas como «la hija desobediente»— tomó nota puntual y envió la información a dos senadores tlaxcaltecas. El mensaje llegó a instancias nacionales que podrían o deberían frenar esta intentona.
Lo que está en juego no es solo un contrato. Es la legitimidad del proyecto político de Lorena Cuéllar y su grupo, que ha comenzado a perder el respaldo incluso de quienes ayudaron a construir la victoria de 2021.
Si el gobierno estatal insiste en forzar reformas legislativas y doblegar a alcaldes para imponer este negocio, no solo dará un golpe letal al espíritu de la 4T, sino que también anticipará el fin de su hegemonía local. La sucesión se acelerará con escándalo, y lo peor: por mano propia.
El descontento de los presidentes municipales es creciente. No quieren ceder el manejo de la basura al estado, y menos bajo presión. Los legisladores que juegan a ser lacayos del clan foráneo deberían preguntarse si vale la pena ser parte de un esquema que huele a corrupción, complicidad y traición.
Porque si lo que quieren es darle el tiro de gracia a su jefa política… lo están haciendo muy bien y van muy bien.
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