El cántaro y el pozo de Trump
Confunden el bronce con el cobre. Y por eso lo enseñan. Florestán.
Tras la declaración del presidente Trump, el jueves por la noche con Sean Hannity de Fox News, sobre vamos a empezar ahora a atacar por tierra a los cárteles que están controlando a México, es muy triste ver y observar lo que le ha pasado a ese país, la presidenta Claudia Shienbaum le reiteró que rechazaba cualquier injerencia del gobierno de Estados Unidos, invocó los principios del respeto a la soberanía, dijo pediría al canciller Juan Ramón De la Fuente que hablara con Marco Rubio y que de ser necesario se reuniera con él.
El domingo por la noche, De la Fuente, según informaron con matices diferentes Relaciones Exteriores y el Departamento de Estado, llamó a Marco Rubio. Según la cancillería, muy cuidadosa, fue para dar seguimiento al programa de cooperación de seguridad fronteriza y de acuerdo con Washington, fue sobre la necesidad de acciones concretas para desmantelar las violentas redes narcoterroristas de México y detener el tráfico de fentanilo y armas.
Ayer por la mañana, habló con Trump y luego dijo que la conversación había sido, como las catorce anteriores, cordial y respetuosa, pero dejó saber, como ya lo había dicho antes, que Trump le ofreció apoyo para atacar a los cárteles de la droga mexicanos, seis de los cuales ha calificado de Organizaciones Terroristas Internacionales y al fentanilo como un arma de destrucción masiva, y que si México no los detiene, Estados Unidos tendrá que hacerlo.
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