Señorío Tlaxcalteca… Habrá continuidad o un desmantelamiento del lorenismo
Señorío Tlaxcalteca… Habrá continuidad o un desmantelamiento del lorenismo
Opinión de Martín Ruiz
Si ha sido bueno o malo para el estado el control absoluto de los tres poderes por parte de la actual gobernadora de Tlaxcala, Lorena Cuéllar Cisneros, eso es algo que aún no se sabe o la respuesta depende de quién conteste la pregunta.
Negar que la mandataria Cuéllar operó para asumir el mando del Poder Ejecutivo y ampliar su dominio hacia el Legislativo y Judicial, sería faltar a la verdad, porque hoy nada se mueve en esas instancias sin que ella lo autorice a través de sus operadores.
Nunca en la historia de Tlaxcala se había visto no sólo la sumisión de los legisladores y las legisladoras a la gobernadora, sino que tampoco se tenía registro que los magistrados y jueces asistieran a reuniones electorales y fueran obligados a operar para el proyecto político del delfín, el alcalde capitalino Alfonso Sánchez García, quien con el respaldo de todo el aparato oficial pretende hacerse de la candidatura de Morena a la gubernatura de Tlaxcala.
Pero la idea de la continuidad y replicar el modelo que hoy en día se ha instaurado en la entidad no sólo corre un riesgo, sino que podría desaparecer por los cambios legales y probables tiempos políticos electorales que se pretenden establecer.
Y me explico, a partir del próximo año el Congreso del Estado tendrá que reducir en más del 50 por ciento su presupuesto, medida que implicará recortar los abundantes recursos que recibe cada diputado o diputada para entregar “apoyos sociales” y darse uno que otro lujo.
Serán ocho meses (enero a agosto del 2027) de forzada austeridad, al grado que difícilmente se auto aprobarán el bono de retiro que solían darse al finalizar el periodo legal de cada Legislatura. Los próximo diputados enfrentarán ese escenario de austeridad y al ya no estar sometidos por el dinero público, habrá algunos que ejerzan su función en libertad y optarán por no obedecer ni girar en torno a la órbita de poder del siguiente gobernador o gobernadora de Tlaxcala.
Se espera una Legislatura más independiente y combativa, nada que ver con la actual que está totalmente sometida y domesticada por la mandataria Lorena Cuéllar.
Por lo que respecta al control que aplica el lorenismo al Poder Judicial, éste se podría diluir en el 2028, si es que la elección de los nuevos jueces y magistrados ya no se realiza el próximo año como se viene manejando actualmente.
La mandataria tlaxcalteca aplica un dominio entre los magistrados y jueces, pero también en los integrantes del Órgano de Administración Judicial. Dependiendo de quién sea el próximo jefe del Poder Ejecutivo se sabrá si los lorenistas conservan el mando del Tribunal Superior de Justicia del Estado para el 2028 o si serán borrados al llegar un nuevo grupo al poder.
En la próxima elección del Poder Judicial se tendrán que elegir tres magistrados y una veintena de jueces. Sí Alfonso Sánchez es el gobernador llevará mano para designar a los aspirantes y consolidar el control de esa instancia, pero si Ana Lilia Rivera Rivera se desempeña como la mandataria buscará impulsar a abogados y a abogadas afines a su grupo político para desplazar a los lorenistas.
Se habla que estarían en juego tres magistraturas, las que actualmente desempeñan Anel Bañuelos Meneses, Marisol Barba Pérez y Mary Cruz Cortés Ornelas, cuyo futuro al interior del Tribunal Superior de Justicia es incierto porque dependerá de quién sea el próximo gobernador o gobernadora de la entidad.
Los reacomodos del poder en Tlaxcala serán la constante y sea quién sea el futuro gobernador o gobernadora, habrá ajustes y cambios que implicarán la desaparición de ciertos personajes, el retorno de otros y la llegada de caras nuevas a la vida pública.
En pocas palabras, el lorenismo ya se está diluyendo y ese grupo no quiere aceptar que su tiempo está por acabarse.
Habrá continuidad o un desmantelamiento del lorenismo – Señorio Tlaxcalteca