Opinión de Isael Pérez Olivier
La madrugada del pasado 7 de abril, la administración Cuéllar se vistió de gloria tras enfrentar con todo el “Poder del Estado” a un peligrosísimo grupo de la SOCIEDAD CIVIL ORGANIZADA que mantuvo por algunas horas cerrada la carretera federal México-Veracruz, a la altura del municipio de Nanacamilpa.
El saldo de esa refriega: decenas de peligrosos y temibles manifestantes intoxicados por los efectos del gas lacrimógeno —entre ellos mujeres y niños—, y al menos dos de sus líderes desaparecidos que habrían sido tomados como rehenes por las fuerzas estatales para evitar que, tanto campesinos como transportistas, se reagruparan en el punto del bloqueo y siguieran con esa barbaridad de exigir seguridad para el transporte de carga en carreteras, así como, precios más justos en la compra del diésel y mejores precios en la venta de sus productos.
Sí. Damas, caballeros y personas de los géneros no binarios, en esta ocasión la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros, no huyó cómicamente —de idénticos reclamos— en el interior de una ambulancia, como aconteció semanas atrás en un evento público al que fueron citados los agroproductores para tratar de inducir su voto en las encuestas internas del partido a favor del proyecto que garantiza la continuidad del gobierno fallido.
No. Nada de eso. Esta vez —y supongo, que tras largas mesas de análisis de seguridad pública y prospectiva política— encaró a sus ahora archirrivales con el uso del monopolio de la fuerza del Estado para ejercer violencia “legítima” contra ellos, en una VÍA TERRESTRE DE JURISDICCIÓN FEDERAL.
Así es que, con su característico manejo del “Timing Político”, la visceral mandataria tlaxcalteca supo que ese era el momento ideal para saldar cuentas con los productores del campo —a nombre del partido Morena y del suyo propio—. ¡Faltaba más!.
Nadie por encima de la Ley, habría sido su grito de guerra con el que lanzó al ataque a por lo menos 300 elementos antimotines en contra de un reducido grupo de manifestantes —que, al verse sorprendidos en la penumbra del amanecer, superados en número por los uniformados que llevaban una tanqueta blindada y disparaban gases lacrimógenos a mansalva— provocaron una estampida humana para que los manifestantes abandonaran el lugar.
La criminalización del bloqueo carretero realizada por un grupo de transportistas y campesinos y el excesivo uso de la fuerza pública por parte del gobierno del estado de Tlaxcala para liberar la CARRETERA FEDERAL, fue ampliamente discutido por los cibernautas en redes sociales, cuyo costo político resultó altísimo para el gobierno represor. Mientras, que, “Traidora”, fue el calificativo que utilizaron los campesinos que fueron víctimas de la cólera institucional y que mejor describe de cuerpo completo a la gobernadora Cuéllar.
Entonces, sí. De mantenerse en firme la postura de los agricultores y de no ceder ante la presión ni al chantaje gubernamental o de no caer ante la tentación de recibir alguna dádiva para cambiar su opinión, ese agravio —podría ser el punto de quiebre— entre el Partido Morena y su base social de cara a las próximas elecciones.
¡Claro!, porque al mostrar su verdadero rostro, Lorena Cuéllar Cisneros se ha convertido en un personaje impresentable ante el sector primario y en un enorme lastre político para el segundo piso de la 4T.
Entonces, no. La estabilidad emocional y mental de los políticos, no es un tema menor. Es un asunto que debemos de evaluar y considerar a la hora de emitir el voto en las urnas el día de la elección, antes de lamentar nuestras propias decisiones, cuando ya es demasiado tarde.
¿Se imagina Usted a “Ana Goku” o “Poncho Pañales” con idénticos traumas o trastornos de personalidad encabezando las próximas represiones en contra de normalistas, mujeres durante las marchas del 8M o de campesinos y transportistas?. ¡Ajá!. Lo mismo pienso, ¡está cabrón!. Pero, mientras tanto, ¡A disfrutar lo votado!…
¡Se tenía qué decir y se dijo!
Las breves de la semana…
Y mientras los campesinos son tratados como delincuentes, los verdaderos, siguen haciendo de las suyas en todo el territorio estatal. Vamos a ver cuándo le sale lo valiente a Cuéllar y a Perea Marrufo para entrarle con las mismas ganas al toro por los cuernos. Pero para mí que…
¡Ya, carajo!. Sean serios. En la recta final del proceso interno de Morena, cuando “El Ratón Vaquero” y “El Burrito Sabanero” están a punto de tirar la toalla para declinar a favor de Óscar Flores; de la nada aparecieron bardas grafiteadas con el nombre de la empresaria de las suculentas carnes —me refiero, a las de puerco—. Y no creo que hay alguna necesidad de querer espantar con el petate del muerto, porque todos sabemos que la exdiputada federal viene impulsando la candidatura de unidad del Secretario de Finanzas del Estado de México. Ahora, que si tocara postular mujer en Tlaxcala —la neta es que— “Ana Goku”, le lleva años luz de ventaja a la reaparecida huamantleca. En fin…
Por cierto, tómelo con la reserva que amerita el caso, pero por enésima vez corre el rumor de que “Ana Goku” estaría solicitando licencia al cargo para meterse de lleno en la contienda. Yo hasta no ver, no creer…
Hasta la próxima. Y ojalá para entonces el gobierno del estado ya haya aclarado el destino final de las 10 casetas telefónicas estilo londinense, que costaron diez millones de pesos y que fueron pagados con nuestros impuestos, pero que solo sirvieron para lo mismo que los Diputados del Congreso del Estado…