Señorío Tlaxcalteca… El feudo familiar de Lorena que devora la democracia
Opinión de Martín Ruiz
Lorena Cuéllar ha cruzado la línea de la decencia para imponer a Alfonso Sánchez García como candidato a la gubernatura de 2027
El gobierno de Lorena Cuéllar Cisneros en Tlaxcala ha cruzado una línea peligrosa: la conversión del aparato estatal en instrumento de una ambición personal y familiar disfrazada de continuidad política. Lo que se presenta como defensa de la “Cuarta Transformación” no es más que una guerra sucia millonaria, financiada con recursos públicos, para imponer a Alfonso Sánchez García.
El alcalde de la capital de Tlaxcala es el “delfín” predilecto al que Lorena Cuéllar ha señalado con su dedo elector. Lo quiere como su sucesor en la gubernatura de 2027, mientras se ataca sin piedad a su también compañera de partido, Morena, la senadora Ana Lilia Rivera, que se encuentra muy por encima en todas las encuestas en las preferencias de los tlaxcaltecas para ser su próxima gobernadora.
Esta estrategia no es improvisada ni marginal; ha sido planeada, valorada y se encuentra actualmente en ejecución.
Filtraciones internas del Palacio de Gobierno apuntan a que se destinan más de 20 millones de pesos a empresas especializadas en manipulación digital y propaganda negra.
Una de ellas, confirmada por las mismas fuentes, es Demotécnia De las Heras, firma con décadas de experiencia en encuestas y estudios de opinión, pero que en este contexto se convierte en engranaje de una maquinaria de descrédito y descrédito selectivo.
La otra es Elemental Comunicación Estratégica que es encabezada por el consultor español Víctor Serrano, donde también colaboran Ximo Valls, Rodrigo González y Lucía Padrón.
El presunto desvío de fondos públicos para inflar artificialmente la imagen de un candidato y demoler a una rival interna representa no solo un abuso de poder, sino una traición flagrante a los principios que Morena proclamó en su origen: honestidad, austeridad y combate a la corrupción.
La guerra sucia se despliega con métodos probados y sofisticados. Granjas de bots operan 24/7, inundando redes sociales con mensajes repetitivos, retuits masivos y ataques coordinados contra Ana Lilia Rivera, una senadora con trayectoria en la izquierda fundacional de Morena, ajena al “clan” gobernante.
Estas cuentas carecen de originalidad: copy-paste de guiones idénticos, actividad ininterrumpida sin pausas humanas y perfiles creados en masa en periodos electorales clave.
La columna completa, aquí:
El feudo familiar de Lorena que devora la democracia – Señorio Tlaxcalteca