Señorío Tlaxcalteca… Armando Contreras no garantiza la imparcialidad
Austeridad de mentiritas
Ninguno de sus devotos intentó siquiera cuestionar el origen de los recursos que le permitieron tantos años sostenerse, mantener a su familia y financiar su movimiento. Casi nadie se atrevió a sugerir lo que parece revelarse: que parte del financiamiento de Morena y de su líder provenía de contribuciones del crimen organizado.
Como señal de austeridad, López Obrador viajaba en vuelos comerciales mientras los miembros de su comitiva (secretarios de Estado, personal de apoyo) viajaban en un avión militar al mismo destino, de forma que la puesta en escena no resultaba más económica, sino más costosa (hoy la doctora Sheinbaum repite la simulación).
Pero los llamados a vivir con sencillez nunca calaron en sus hijos basta recordar la Casa Gris de José Ramón ni en la clase política obradorista. Gerardo Fernández Noroña es el ejemplar más representativo de una clase política sin clase en la que aparecen figuras patéticas como Pedro Haces, Adán Augusto, Ricardo Monreal, Cuauhtémoc Blanco, Andrea Chávez, Félix Salgado Macedonio, Lenia Batres, Francisco Garduño y un largo etcétera.
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