¿El adiós a Salinas Pliego?
Opinión de
La evolución de los acontecimientos recientes parece tener acorralado al empresario Ricardo Salinas Pliego. Reclamos fiscales arrastrados por casi 20 años, señalamientos de lavado de dinero y asfixia financiera sobre alguna de sus compañías han llevado a los consejeros jurídicos y financieros del controvertido magnate a ponderar si, para tranquilizar las aguas, debe hacerse a un lado en el manejo de su corporación –Grupo Salinas-, e incluso abandonar el país.
Testimonios de actores cercanos al curso de la crisis generada por Salinas Pliego al colocarse en las antípodas del gobierno de Claudia Sheinbaum, señalan que las puertas de Palacio son ya inalcanzables para el propietario de Televisión Azteca, que durante casi un año ha sumado acres posicionamientos personales con transmisiones televisivas plagadas de denuncias y frecuentes insultos contra la Presidenta, lo que en conjunto habría causado en ella una patente indignación.
Los adeudos fiscales con los que carga el empresario escalan con cada resolución de la Corte en su contra y abren en sí mismos escenarios complejos para ambas partes. En el caso de un embargo de activos, el gobierno ha descartado en principio afectar la cadena de tiendas Elektra, que según las fuentes consultadas operan en locales arrendados, venden artículos bajo consignación que eventualmente pagan con créditos otorgados por Banco Azteca. La incautación de esas tiendas afectaría inevitablemente a las familias de escasos recursos que compran ahí electrodomésticos, pese a los altos intereses que se les imponen.
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