En Sinaloa sí se puede estar peor
Opinión de
Recientemente he escuchado en diferentes círculos sociales y circunstancias, incluido autoridades, diversas interpretaciones de lo que sucede en Sinaloa y su impacto en el futuro del estado.
He oído decir: “Ojalá esto ya se arregle”, refiriéndose al clima desbordado de violencia que padecemos los sinaloenses.
También escuché a gente preparada e influyente decir: “Esto va pasar, ya lo vivimos en 2008 y pasó”. Otro comentario recurrente es de los que piensan que la entrega de la familia de Ovidio Guzmán López es muestra de que el grupo de la chapiza ya está perdiendo la batalla.
En mi opinión, los 3 comentarios anteriores están muy alejados de la realidad y me explico. Primero, los problemas que vive Sinaloa en materia de violencia, economía y sociales son estructurales y no coyunturales como algunos creen. He sostenido la idea de que no se podrá arreglar en meses lo que se construyó en décadas de omisión, corrupción y complicidad.
Las autoridades federales han atendido el problema de manera intermitente en los últimos 30 años, pero ha quedado demostrado que el combate al cártel de Sinaloa no está en su prioridad. ¡Así lo viví con Fox y con Calderón, y además quedo evidenciado con López Obrador!
La columna completa, aquí: