Entre Presidenta y expresidente: última llamada a la definición
Opinión de
¿Sexenio a remolque? La presidenta Sheinbaum parecería no estar consciente de que sus pretendidas indefiniciones la definen. Tanto en la crisis de mil caras que se vive en el plano interno como en el plano de la incertidumbre y el desconcierto del desconcertante desorden internacional. Por ejemplo, la aparente pretensión, aquí, de que el solo paso del tiempo disipe la descomunal corrupción del entorno de López Obrador y los altos grados de penetración del crimen organizado en el poder político, durante el sexenio pasado, está definiendo la percepción del actual sexenio como a remolque del anterior.
El pasado en el presente. En efecto, cada día transcurrido con la permanencia de Adán Augusto López al frente de las fuerzas oficialistas en el Senado y cada minuto de las mañaneras sin intentar siquiera tocar el tema del involucramiento de la familia de AMLO en tramas de corrupción a gran escala, afirman una imagen de rendición ante un pasado que, así, resurge como presente.
¿El freno de Palenque? Si bien, hay una diferencia notable en el desempeño actual contra las bandas criminales, respecto a los abrazos que recibieron hasta hace un año, también es cierto que ese cambio parece contenido al aproximarse a la relación de los cárteles con el poder político. Cierto que la gran operación en curso en la Armada y las aduanas marcó un avance sobre los terrenos de la colusión de política y delito, pero en la conversación pública no faltan señalamientos de indicios de aplicación de un freno de mano activado supuestamente desde Palenque y algunos mandos o exmandos militares. Y es que no sería ésta la primera vez que se frenen desde ‘La Chingada’ correctivos intentados en el año y 15 días de Sheinbaum en Palacio.
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