Extorsionador con toga ajena
Lo de Pío no es casual. La víspera de que se estrene el nuevo Poder Judicial —con ministros, magistrados y jueces emanados del régimen— reaparece Pío López Obrador con un video de musicalización dramática y guion de víctima. Dice que el INE ya lo exoneró (sólo de un delito electoral), que los videos fueron “alterados” (mentira total, todos lo vimos), que no le basta una disculpa pública y que quiere “más”.
¿Qué más? Que Latinus le pague 200 millones de pesos y que yo le pague 200 millones de pesos. Nos acusa de haber dañado su honor, por haberlo exhibido mientras recibía sobres amarillos con cash y decía que eran para su hermano Andrés Manuel. Quiere más. Más presión. Más castigo. Más escarmiento para quienes sencillamente hicimos el trabajo de cualquier periodista.
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