La CNTE pone en jaque a Sheinbaum y a Morena
Una de las principales encomiendas del hoy titular de la SEP, Mario Delgado, era mantener a raya a la combativa Coordinadora, y también al SNTE, pues aunque sus estructuras han favorecido al triunfo del morenismo al menos desde 2018, el magisterio siempre puede ser una bomba de tiempo para el gobierno en turno. Pero las gestiones de Delgado han sido infructuosas. Tampoco la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, ha podido hacer mucho.
El presidente Andrés Manuel López Obrador sabía, mejor que nadie, el alcance de los maestros, a quienes sumó a su causa con la promesa de echar atrás la Reforma Educativa de Enrique Peña Nieto. En 2018 se firmó un pacto CNTE-AMLO en Guelatao en el que se incluía, además de la eliminación de la reforma, retomar las propuestas de educación alternativa de la Coordinadora.
Adicionalmente, como parte de esos acuerdos, el presidente Andrés Manuel López Obrador ordenó que se liberaran recursos por el orden de los mil millones de pesos para pagar las supuestas incidencias administrativas que se debían a los profesores desde el 2014. Esos acuerdos de la pasada administración con el magisterio le valieron una relativa calma.
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