La pantomima de los del acordeón
Los servidores públicos, entre más responsabilidades tengan, deben contar con las mejores medidas de seguridad.
Son los casos, por ejemplo, de la presidenta de la República, los secretarios de estado, las cabezas del gabinete ampliado, los ministros de la Suprema Corte de Justicia, los presidentes de las cámaras de senadores y diputados, los jefes y subjefes militares y policiacos de los tres niveles de gobierno, los jueces y magistrados del ámbito penal o los fiscales federal y de los estados.
Por eso no me alarma que los ministros del acordeón utilicen camionetas blindadas.
Lo que me asombra es la facilidad con que cambian de modelo teniendo vehículos con apenas tres o cuatro años de uso.
Esos nueve ministros están representando una gran pantomima por haberse comprado nueve camionetas Jeep Grand Cherokee, con precio promedio de 2.4 millones de pesos (sin blindaje cuestan poco más de un millón pero, según el nivel de protección en la carrocería y los cristales, el precio se puede hasta triplicar).
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